El movimiento conocido como ‘kellys’, que agrupa a mujeres que laboran como camareras de pisos en hoteles, ha estado en el centro de la atención pública desde su formación en 2016. Este colectivo ha denunciado repetidamente las condiciones laborales precarias que deterioran su salud, incluyendo sobrecargas físicas y mentales, salarios insuficientes y ritmos de trabajo excesivos. En este contexto, demandan cambios legislativos que mejoren sus condiciones laborales actuales y futuras, así como el reconocimiento de sus enfermedades profesionales.
Entre las reivindicaciones más urgentes se encuentran la jubilación anticipada con coeficientes reductores de edad debido al desgaste psicofísico que sufren. Muchas trabajadoras sienten la necesidad de recurrir a sustancias nocivas para mitigar el dolor físico, lo que a menudo les lleva a abandonar su empleo antes de alcanzar la edad mínima para jubilarse o recibir una incapacidad profesional.
A pesar de los retos, algunas demandas han encontrado eco en el ámbito legislativo. Recientemente, se han producido avances significativos en la mejora de las condiciones laborales del colectivo. Por ejemplo, el Parlamento de Canarias aprobó una reforma que obliga a los complejos turísticos a instalar camas elevables y carros motorizados, lo que reducirá la carga física sobre las camareras.
Además, la cadena MarSenses ha implementado una reducción de jornada a 32 horas semanales para trabajadoras mayores de 58 años sin pérdida salarial. Esta medida es un hito en el sector y demuestra que es posible un modelo empresarial más socialmente responsable.
No obstante, no todas las empresas siguen este ejemplo positivo. La realidad laboral del sector sigue siendo complicada para muchas trabajadoras. A pesar de algunos avances normativos, persiste un panorama desalentador donde muchas camareras continúan enfrentándose a condiciones laborales adversas. La presión por cumplir con altos estándares de limpieza y rapidez provoca un desgaste significativo.
En este contexto, las protestas son cada vez más comunes. Las kellys han llevado su mensaje a las calles con pancartas que exigen respeto y mejores condiciones laborales: “Una habitación perfecta, una Kelly rota” o “Las Kellys merecemos respeto, no agotamiento”. Cada 25 de agosto, estas trabajadoras se movilizan para visibilizar sus luchas y reivindicaciones.
Casi el 70% de estas trabajadoras se ven obligadas a recurrir a medicamentos para poder desempeñar sus funciones diarias debido al dolor físico constante. Esta situación pone de manifiesto la necesidad urgente de reformas profundas tanto legislativas como en los convenios del sector para garantizar unas condiciones laborales dignas.
La experiencia reciente con MarSenses muestra que es posible implementar cambios positivos sin sacrificar la rentabilidad empresarial. Sin embargo, es fundamental que estas mejoras se extiendan a todo el sector hotelero para asegurar un entorno laboral saludable y sostenible para todas las trabajadoras del ámbito turístico.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 70% | Porcentaje de trabajadoras que consumen fármacos para sostener su actividad. |
| 4% | Tasa de absentismo en la cadena MarSenses. |
| 16% | Tasa promedio de absentismo en el sector hotelero. |
| 32 horas | Nueva jornada semanal para trabajadoras mayores de 58 años en MarSenses sin reducción salarial. |