La histórica imagen y la arraigada fe hacia la Virgen del Socorro en el municipio de
Tíjola han sido reconocidas oficialmente este mediodía con el Escudo de Oro que concede la
Diputación de Almería. El acto institucional tuvo lugar en el templo parroquial de Santa María tras la tradicional misa y el recorrido procesional de la patrona por las calles del municipio del Valle del Almanzora, contando con la presencia de autoridades de la
Junta de Andalucía, miembros de la corporación local y representantes civiles y militares.
Durante la ceremonia, el presidente del Gobierno provincial, José Antonio García Alcaina, junto al alcalde tijoleño y diputado provincial, José Juan Martínez, y el hermano mayor de la cofradía, Miguel Ángel Pozo, entregó la distinción y el pergamino conmemorativo. García Alcaina felicitó a la ciudadanía por conmemorar el 450 aniversario de un patronazgo que destaca por ser el más antiguo del que se tiene constancia en la provincia de
Almería, calificándolo como un faro de esperanza constante para los vecinos de la comarca.
El máximo responsable de la institución provincial remarcó que el Escudo de Oro es la mayor honra que concede el organismo autonómico local a quienes velan por el bienestar común. Al otorgar este distintivo, se pone en valor tanto el desempeño espiritual como la labor social ininterrumpida de una hermandad cuyos primeros registros escritos datan del año 1601. Asimismo, enfatizó que este reconocimiento premia la identidad cultural, la preservación de las tradiciones y el arraigo popular de una advocación clave para el patrimonio del Almanzora.
El presidente provincial recordó además la capacidad del pueblo tijoleño para superar momentos críticos como la destrucción de la talla durante la Guerra Civil, logrando renacer gracias al fervor local. Por su parte, el alcalde del municipio subrayó que este galardón rinde tributo a varias generaciones de familias que han custodiado la devoción desde hace cuatro siglos y medio, mientras que el hermano mayor expresó su gratitud por un reconocimiento que engalana el patrimonio de la única advocación bajo el título del Socorro que ha perdurado sin interrupción a lo largo de la historia regional.