Almería

Hernando compara la agilidad en la regularización express y lo de Ceuta

El parlamentario almeriense respalda la reforma de la Ley de Seguridad Nacional, critica con dureza la gestión del Gobierno central y reclama elecciones para el Estado español.

Rafael M. Martos | Miércoles 16 de septiembre de 2026
El diputado del PP por la provincia de Almería, Rafael Hernando, ha fijado la posición de su grupo parlamentario en la Cámara Baja durante el debate de la proposición de ley destinada a modificar el artículo 26 de la Ley de Seguridad Nacional. La iniciativa plantea incorporar la lucha contra la inmigración ilegal entre las funciones de colaboración de las Fuerzas e Institutos Armados y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Durante su intervención, el representante almeriense respaldó la tramitación del texto con el objetivo de introducir enmiendas que corrijan sus deficiencias y garanticen que las tropas dispongan del estatus de agentes de la autoridad.

Hernando reconoció que el planteamiento inicial de la norma podría inducir a pensar que se excluye la intervención militar en otras tareas colaborativas, como la atención ante catástrofes naturales, incendios o inundaciones. No obstante, el parlamentario por Almería remarcó que la prioridad actual de las tropas pasa por contar con el amparo jurídico adecuado «para superar y evitar el bochorno de ver cómo nuestros militares son apedreados por los invasores y tienen que refugiarse y salir corriendo». A su juicio, asegurar que no se repitan episodios de este tipo «es lo que fundamenta el respeto al Ejército y no lo que se ha hecho en esta crisis».

En su discurso, el diputado almeriense del PP recordó la posición adoptada por su formación al aceptar en su día la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular sobre la regularización de inmigrantes, señalando que aquella reforma, «de no haber sido bloqueada por la Mesa del Congreso», habría permitido adecuar la Ley de Extranjería. Según expuso, este cambio legal habría servido para afrontar con mayores garantías episodios de presión fronteriza como el registrado en Ceuta tras los acontecimientos de 2021, proponiendo sustituir el modelo actual de entrada, que «consiste sencillamente en que entras y te quedas», por una fórmula «más realista y actualizada que disuada la entrada ilegal y facilite las expulsiones».

El representante de Almería enfatizó que existían instrumentos para haber protegido las fronteras terrestres y marítimas del Estado español. «Y si se quiere, señorías, se puede. Y se pudo, pero no se quiso. Como se pudo defender la frontera, pero no se hizo», remarcó Hernando. A este respecto, subrayó que los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad habían emitido los correspondientes avisos previos: «Avisó el CNI, la Policía Nacional, la Guardia Civil, se alertó al Ejército, pero se negó su movilización». Hernando recriminó asimismo la falta de respuesta del Ejecutivo hacia el presidente ceutí, señalando que «el presidente Vivas estuvo llamando a Sánchez, pero este ni se puso», e indicando que desde la Moncloa se llegó a advertir «que no molestara más antes de la invasión».

En uno de los momentos más severos de su alocución, el diputado almeriense criticó la actitud de Pedro Sánchez al sostener que «volvió a mostrar su rostro más torbo y mezquino», resumiendo la postura gubernamental en la frase «si necesitan ayuda, que la pidan; si la piden, que no molesten, que me voy de vacaciones». Hernando sostuvo que tras aquel suceso se repitió un esquema de respuesta recurrente en el Ejecutivo del PSOE, comparándolo con la gestión de emergencias en el barranco del Pollo, el apagón eléctrico, la seguridad ferroviaria en Adamuz, los incendios forestales o la crisis sanitaria del COVID-19.

A juicio del representante por Almería, el patrón de actuación del Gobierno consta de tres fases definidas: «primero se banalizan los avisos, segundo se sobreactúa y tercero se busca a alguien al que criminalizar y culpar para no asumir ningún tipo de responsabilidades políticas». En esta línea, replicó con dureza a otras intervenciones parlamentarias dirigidas contra excargos autonómicos, señalando que «si ese señor tiene que asumir responsabilidades por eso, no sé qué hace usted chupándole las uñas de los pies a este Gobierno y sin pedir y exigir responsabilidades a todo el Gobierno para que dimita de forma inmediata».

Hernando censuró también el uso de argumentos para derivar responsabilidades hacia terceros actores. «Y mire usted, ahora es el CNI, la jefa de prensa de seguridad, un jefe de gabinete, Juan Vivas, Aznar, la jueza, Rusia, Trump, Israel o el PP. ¡Qué vergüenza! Basta ya de conspiranoias y ponga los pies en el suelo», declaró desde el estrado. El parlamentario almeriense argumentó que lo sucedido en Ceuta va más allá de un episodio migratorio puntual: «en Ceuta no existe una crisis migratoria, ha existido y existe una invasión envuelta en las mentiras de un Gobierno conspicuo que insiste en lo mismo, en eludir sus responsabilidades».

Durante su exposición, el diputado del PP definió los hechos como una operación «consentida e instrumentalizada por Marruecos», en la que intervinieron «ochenta mil personas que actuaron de forma organizada y coordinada». Según explicó, el movimiento se ejecutó en etapas, «primero con personas con flotadores y neoprenos, segundo una oleada de jóvenes y tercero las familias cuando las puertas se abrieron y el Ejército permaneció acuartelado». Tras lamentar la pérdida de 141 vidas humanas, denunció que el Ejecutivo ampare la utilización de ciudadanos «como carne de cañón en una operación de guerra híbrida» dirigida «no solo contra nuestra integridad territorial y nuestra soberanía del Estado, también contra el sur de la Unión Europea».

Hernando comparó esta situación con las tensiones fronterizas promovidas por Rusia en Polonia y Lituania, las cuales motivaron a las instituciones comunitarias a reformar su marco legal e incluir mecanismos de devolución ágil en el Pacto de Inmigración aprobado en junio. «Porque sí, si se quiere, se puede», aseveró el portavoz almeriense, cuestionando la gestión del Gobierno al argumentar que «si se puede tramitar en tres meses una regularización para 1,2 millones de inmigrantes o si se puede dar la nacionalidad a 2,5 millones de extranjeros para ser españoles, ¿cómo no se va a poder expulsar, si se quiere, a 6.000 o a 13.000 invasores?». Agregó además que la normativa comunitaria autoriza a considerar todo el territorio como frontera en casos de invasión para proceder a la expulsión.

El diputado acusó directamente a la Moncloa de permitir una «situación dantesca que los pacientes ciudadanos ceutíes padecen injustamente en su ciudad» y dirigió varias preguntas al Ejecutivo del PSOE: «¿Por qué Sánchez defiende con más entusiasmo al Gobierno de Marruecos que a los ciudadanos de Ceuta o al Gobierno de Ceuta? ¿Por qué no se activa de forma inmediata la legislación europea para proceder a las expulsiones?». Asimismo, cuestionó el enfoque de los recursos al indagar «qué pretende el Gobierno poniendo más énfasis en ampliar campamentos y en aumentar comodidades que en echar a los invasores», al tiempo que criticó que desde el Ministerio del Interior se tilde de «inseguridad subjetiva» la preocupación ciudadana por la delincuencia.

Para concluir su intervención en el Congreso en representación de la provincia de Almería, Hernando rechazó que el problema institucional del Estado responda a la actuación de los jueces y afirmó que «los lobos han actuado en manada para corromperse, introducirse en el Gobierno, asaltar las instituciones, atacar la democracia, la justicia y el Estado de Derecho». Frente a lo que denominó «la manada de Sánchez», el parlamentario almeriense contrapuso la figura del presidente ceutí Juan Vivas como «hombre de Estado», finalizando su discurso con la consigna de que «Ceuta no se vende, se defiende», reclamando la convocatoria de elecciones y despidiéndose con vivas a Ceuta y a España.

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