La provincia de
Almería registra unos datos de seguridad favorables en comparación con el conjunto del país, al situarse casi cinco puntos por debajo de la media estatal en el número de ilícitos por cada millar de habitantes. Según se desprende del balance oficial correspondiente a los primeros seis meses de 2026, la tasa almeriense se fija en 45,8 infracciones por cada mil personas, un indicador que dibuja un panorama de estabilidad en el territorio.
El representante del Ejecutivo central en la provincia, José María Martín, ha defendido la necesidad de examinar estos balances de forma rigurosa y global para evitar valoraciones simplistas basadas en hechos puntuales. En este sentido, ha remarcado que el cómputo global de infracciones apenas experimentó una variación del 0,4 por ciento entre enero y junio, contabilizándose un total de 17.724 hechos delictivos. Asimismo, ha puesto en valor el comportamiento de la delincuencia tradicional, que se ha reducido levemente al pasar de las 14.623 faltas del ejercicio anterior a las 14.619 del actual periodo.
Uno de los pilares que explican la contención de las cifras radica en el incremento continuo del personal de seguridad desplegado. La provincia dispone actualmente de 2.578 efectivos repartidos entre la
Policía Nacional y la
Guardia Civil, lo que representa un crecimiento del 12,3 por ciento con respecto a los datos registrados hace siete años, traduciéndose en 283 efectivos adicionales. Este aumento ha beneficiado especialmente a la
Policía Nacional, cuyo cuerpo se ha expandido un 18,8 por ciento desde 2019, mientras que la
Guardia Civil ha sumado 149 efectivos en el mismo intervalo, alcanzando una subida del 9,4 por ciento.
Frente a las críticas sobre una hipotética carencia de recursos, Martín ha insistido en que las cifras demuestran una mejora objetiva en el despliegue policial. Además, ha avanzado que la ampliación de personal continuará gracias a la reciente convocatoria pública de empleo aprobada por el Estado para este año, la cual oferta 6.094 nuevas plazas dirigidas a ambos cuerpos de seguridad. Esta cifra supone la mayor oferta de puestos de los últimos quince años y busca afianzar la prevención y la operatividad en el territorio almeriense.