La
Policía Nacional ha asestado un importante golpe al tráfico de
droga en
Almería tras desarticular dos entramados familiares asentados en el barrio de El Puche. La denominada operación 'Nele', ejecutada en dos fases diferenciadas, se ha saldado con la detención de catorce personas y la realización de nueve entradas y registros en diversos inmuebles. A los arrestados se les atribuyen, en distinto grado de responsabilidad, presuntos delitos contra la salud pública por tráfico de
drogas y defraudación de fluido eléctrico.
El origen de las investigaciones policiales se sitúa en las reiteradas quejas vecinales registradas en la zona. Los residentes de El Puche habían denunciado en múltiples ocasiones la constante afluencia de compradores a determinadas viviendas, una situación que generaba habituales altercados y conflictos comunitarios. Tras las primeras pesquisas, los agentes comprobaron que las viviendas no actuaban de forma aislada, sino coordinada: mientras algunos inmuebles estaban destinados en exclusiva a la venta directa al menudeo, otros servían como almacenes para custodiar mayores volúmenes de mercancía y abastecer paulatinamente a los puntos de despacho. La investigación constató además sólidos vínculos de parentesco entre la mayoría de los implicados, así como una estrecha cooperación entre los grupos para asegurar la continuidad del negocio ilícito.
La primera fase operativa se llevó a cabo durante los días 5 y 6 de agosto, fecha en la que los efectivos policiales efectuaron cuatro registros domiciliarios e interceptaron a ocho de los investigados. En estos primeros inmuebles se incautaron más de 240 gramos de cocaína, 570 gramos de marihuana, pequeñas dosis de éxtasis y otras sustancias, además de 6.635 euros en efectivo, balanzas de precisión, recortes de plástico, alambre y diversos útiles para la preparación de las dosis. Asimismo, se intervino una motocicleta vinculada a uno de los sospechosos. Durante la irrupción policial, una de las mujeres investigadas intentó deshacerse de la cocaína arrojándola al inodoro, aunque fue interceptada a tiempo por los agentes. En otro de los pisos registrados se localizó una estancia acondicionada como fumadero en cuyo interior se encontraba un consumidor.
Apenas un mes después de este primer dispositivo, las labores de vigilancia detectaron que la actividad delictiva había sido reanudada en los mismos puntos de venta. En concreto, una de las viviendas registradas en agosto había vuelto a operar de forma activa, figurando entre sus ocupantes una mujer que ya había sido arrestada en la primera fase. Esta reincidencia motivó la activación de una segunda fase el pasado 10 de septiembre, articulada con cinco nuevos registros y la detención de otras seis personas. En este segundo despliegue se desmantelaron dos puntos de venta, una vivienda de almacenamiento y un inmueble transformado íntegramente en una plantación interior de marihuana que albergaba 429 plantas, más de 1.300 gramos de cogollos y picadura, así como cocaína, hachís y 54 papelinas preparadas para su expendio.
En este segundo operativo se incautaron además 3.805 euros en metálico y un complejo equipamiento de cultivo intensivo compuesto por 31 focos con transformadores, extractores, ventiladores y dispositivos de climatización, junto a una carabina de aire comprimido. En el transcurso de las entradas, un comprador fue sorprendido en el interior con una papelina recién adquirida, al tiempo que desde una ventana fue arrojado a la vía pública un paquete envuelto en papel de aluminio que contenía otras siete dosis de cocaína, recuperado de inmediato por los agentes.
Como complemento a las intervenciones por tráfico de sustancias, los investigadores confirmaron que los pisos contaban con enganches ilegales a la red de suministro eléctrico, por lo que se requirió la intervención de personal técnico para realizar la desconexión de las instalaciones irregulares. Los detenidos de la primera fase quedaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de
Almería, mientras que los seis arrestados en la segunda actuación pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de la capital almeriense, ambos en funciones de guardia. La operación 'Nele' ha sido ejecutada por agentes del Grupo II de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de
Almería, apoyados operativamente por la Unidad de Prevención y Reacción.