Cuando la luz del sábado día 19 de septiembre se había esparcido por la ciudad de Almería, víspera del CVI aniversario fundacional de la Legión Española, recibimos la triste noticia a través del coronel presidente de la Asociación de Antiguos Caballeros Legionarios, José Francisco Úbeda León, y del presidente de la Hermandad Nacional de Legionarios de Honor, Antonio López Tarifa, que el miembro de ambas asociaciones cívicas con el carisma de la Legión, Don José Pérez Vivas había fallecido, incorporándose al V Tercio junto al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Protector de La Legión.
Fue en el año 2011 durante la efemérides del Patrón del Cuerpo de Ingenieros, Fernando III El Santo y, simultáneamente, se celebraba el 300 aniversario de la creación del Arma de Ingenieros, en presencia del Teniente Coronel, hoy Teniente General 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, Antonio Cabrerizo Calatrava, el directivo de la entidad Holcim (España), S.A. Gádor (Almería) y “padre de legionarios” fue nombrado e investido de Legionario de Honor por el General de Brigada Juan Jesús Leza Benito con unas profundas y afectuosas palabras de reconocimiento al homenajeado y del compromiso adquirido por José Pérez Vivas con la Legión Española.
Todos, cuantos le conocíamos, coincidíamos en la gran persona y amigo que era con un intenso corazón legionario, el cual también pertenecía a la Agrupación de Legionarios de Honor “José Ortega Munilla”.
Hace unos días, el recién nombrado General Jefe de la Brigada “Rey Alfonso XIII”, José Carlos Moreno Arenas, le visitaba en su casa, acompañándolo durante unos momentos a la vista de su delicada salud en la que siempre tenía un espíritu de plenitud de vida inoculado del propio Credo legionario y en su sentir personal impregnado de su ardua y extensa tarea profesional.
Sentía un gran amor por España, por el Rey, por nuestras Fuerzas Armadas, por la Guardia Civil y por su amada Legión Española a que no faltaba a la llamada a cualquier acto o actividad que fuese reclamado, siempre colaborando y cooperando con el Mando en lo que dispusiese, sin la más mínima queja de dolor.
Todo por España, todo por la Patria, todo por Dios y la familia a la que tanto quería y le querían con especial referencia a su esposa Carmen, hijos, nietos y familia. Al recordarlo a él, q.e.p.d., no puedo dejar de pensar en su otra devoción, la Virgen de los Dolores, La Soledad, de la que su hermano político, su cuñado, Juan José Montoya Gallardo, q.e.p.d., fue Hermano Mayor de esta corporación sacramental y penitencial del Viernes Santo.
Se nos ha marchado para la vida eterna el Legionario de Honor José Pérez Vivas. San Pablo nos recuerda: «Si hemos muerto con Cristo creemos que también viviremos con él». Y esa es nuestra certeza: la tumba no es el final sino el comienzo del descanso prometido. Nuestro compañero de fila Pérez Vivas está ahora en la luz junto al Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Su Madre, la bienaventurada y siempre Virgen de los Dolores, La Soledad, gozando de la paz sin fin.
En cualquier acto castrense, llegado el momento de rendir honores a nuestros muertos, el sacerdote revestido con los atributos eclesiales expresa en su espiritual alocución el soneto: Por la patria morir fue su destino, querer a España su pasión eterna, servir a los ejércitos su vocación. Porque no quisieron servir a otra bandera, no quisieron andar otro camino, no supieron vivir de otra manera.
A nosotros, humildes servidores, que seguimos en el servicio nos corresponde honrar su memoria con la vida, no solo con palabras, cumpliendo el deber con la misma rectitud, el mismo espíritu de sacrificio, la misma lealtad con que lo hizo el hermano y compañero José Pérez Vivas.
Éste domingo, Día del Señor, 20 de septiembre, a la hora canónica sexta del Ángelus en la Capilla del Tanatorio Portocarrero se ha celebrado la Misa corpore insepulto del difunto José Pérez Vivas, ocupando la sagrada cátedra y predicando la Palabra de Dios, el Muy Ilustre Dr. Sr. Don Francisco Jesús Escámez Mañas, canónigo archivero de la SAI Catedral de la Encarnación de Almería. En la homilía, el Páter Escámez Mañas ha transmitido el recuerdo a la familia y a todos los fieles presentes, que la gran verdad sobrenatural del Evangelio es la esperanza cristiana en la vida eterna.
La Eucaristía ha sido armonizada por la soprano María Cruz Calvo y el pianista Juan Francisco Manzano. Finalizado el ritual fúnebre por el Delegado Episcopal para las Comunidades de Vida Contemplativa, Dr. Escámez Mañas, el coronel Ricardo González Elul, desde el ambón del presbiterio, ha tomado la palabra en nombre de la familia, dedicándole una semblanza de homenaje de gran carga emotiva y de belleza poética, impregnada de la amistad que les unía a todos y a él, finalizando con la entonación del himno oficial a los Caídos por España: La muerte no es el final ante el féretro con el Crucifijo cubierto con la Bandera Nacional de España.
Será recordado por sus compañeros con cariño y admiración por su dedicación a la Legión Española. Hoy, Dios lo acoge bajo la bandera eterna del reino de los cielos. Amén. ¡José Pérez Vivas! ¡Presente!𝐃𝐞𝐬𝐜𝐚𝐧𝐬𝐞 𝐞𝐧 𝐏𝐚𝐳