Un transporte pesado que partió desde Almería con rumbo a territorio alicantino fue objeto de un violentísimo golpe perpetrado durante la madrugada. La mercancía trasladada consistía en un nutrido cargamento textil perteneciente al grupo Inditex, predominantemente de la firma Zara, cuyo importe económico global roza el millón de euros. El convoy no pudo alcanzar su meta planificada tras ser interceptado por varios delincuentes en una rotonda de acceso al área industrial El Espartal.
Los hechos se desencadenaron pasadas las tres y media de la madrugada cuando dos turismos de gran potencia le cerraron el paso bruscamente. Para lograr que el chófer detuviera la marcha sin recelar en un primer instante, los asaltantes emplearon dispositivos luminosos idénticos a los utilizados habitualmente por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el país.