Violento altercado en el hospital de Almería deja dos heridos
Un paciente fuera de control agrede a una sanitaria y a un vigilante en la planta de Salud Mental del complejo de la capital
Un nuevo episodio de violencia ha vuelto a sacudir las instalaciones del Hospital Universitario Torrecárdenas en la ciudad de
Almería. Los hechos se desencadenaron al inicio de la mañana en el área de hospitalización de Salud Mental, cuando el personal facultativo requirió apoyo de seguridad ante la actitud fuertemente alterada de un paciente que se negaba a recibir la medicación pautada y mantenía una postura amenazante hacia los psiquiatras.
Para proteger a los médicos, la plantilla de seguridad privada se interpuso de inmediato. En mitad de la intervención, el usuario arremetió de forma violenta contra una trabajadora sanitaria, propinándole un fuerte impacto en el tórax que la hizo caer violentamente contra la cama y posteriormente al suelo. Al mismo tiempo, el agresor sujetó con fuerza a uno de los vigilantes intentando derribarlo, siendo necesaria la presencia de refuerzos para lograr la contención e inmovilización de esta persona para suministrarle los fármacos.
La situación de riesgo no terminó ahí, ya que transcurrida una hora el paciente logró destrozar la puerta de su estancia y volver a acceder a los pasillos del área. Esta segunda irrupción obligó a movilizar a todos los vigilantes disponibles en el recinto hospitalario para someterlo de nuevo y reubicarlo en una habitación adaptada con mayores medidas de seguridad.
Como consecuencia directa del ataque, la sanitaria agredida ha tenido que tramitar la baja laboral debido a las lesiones sufridas, mientras que el profesional de seguridad necesitó asistencia e inmovilización con pauta farmacológica durante tres días por dolores en brazos y piernas.
Ante la gravedad de los acontecimientos, la sección sindical de Seguridad Privada de
UGT en
Almería ha levantado la voz para exigir soluciones urgentes que impidan la normalización de estas agresiones en el entorno sanitario. La representación de los trabajadores demanda un aumento real de las plantillas de vigilancia en unidades especialmente sensibles, la actualización de los protocolos de actuación conjunta entre el personal de salud y los vigilantes, y la dotación de medios de protección adecuados.
El colectivo sindical insiste además en la importancia de reconocer el plus de penosidad para los efectivos que desempeñan sus funciones en servicios expuestos a una gran tensión y riesgo continuado. Desde la organización remarcan que la protección hospitalaria no puede limitarse a la capacidad de reacción ante situaciones críticas ya iniciadas, sino que debe cimentarse en la prevención, con más dotación humana, mejores recursos materiales y procedimientos específicos adaptados a cada unidad de trabajo.