Provincia

Vera se limita a precintar la antigua Belpesa convertida en macrovertedero

Toneladas de escombros siguen acumuladas en la vieja central hortofrutícola del camino viejo a Garrucha pese al bloqueo con hormigón y al requerimiento a SAREB

Sábado 26 de septiembre de 2026

En el paraje de Hoya del Gallego, a escasos metros del camino viejo que une Vera con Garrucha, lo que fue un motor hortofrutícola del Levante almeriense es hoy un vertedero ilegal. La parcela de la antigua Belpesa SL, con su nave central a medio derruir tras el incendio de 2023, está ocupada por toneladas de escombros, restos de demolición, plásticos de invernadero, maderas, colchones y basuras de todo tipo.

No se trata de un vertido puntual. Es una acumulación progresiva que ha ido colonizando toda la finca, tanto el interior de la nave como la explanada que la rodea. El lugar es accesible desde una pista de tierra sin asfaltar, muy transitada por agricultores y vecinos, y sin ningún cerramiento perimetral que lo protegiera hasta hace unos días.

De referente a ruina

Belpesa fue durante años una de las centrales hortofrutícolas más conocidas de Vera. Cerró en 2004 y desde entonces la instalación quedó abandonada. El paso del tiempo, el expolio de materiales y el incendio que sufrió la nave principal en 2023 aceleraron su degradación. Como ha ocurrido con otros activos industriales de aquella época, la finca acabó en manos de SAREB, la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, el conocido como banco malo.

Veinte años de abandono han convertido el suelo industrial en tierra de nadie.

La actuación municipal: barreras, pero no limpieza

El Ayuntamiento de Vera reconoce que conoce la situación desde hace meses. Su intervención, hasta el momento, se ha limitado a una medida de contención.

Trabajadores municipales cortaron el acceso a la finca colocando barreras de hormigón en la entrada del camino. Según la versión municipal, desde que se instalaron esos bloques han cesado los nuevos vertidos.

Es cierto que el precinto frena que entren más camiones, pero no resuelve el problema existente. Los residuos que ya se vertieron siguen allí. No se han retirado, no se han clasificado y no se ha descontaminado el suelo.

De forma paralela, el Consistorio ha enviado un requerimiento formal a SAREB como propietaria registral para que proceda a la limpieza y retirada de todos los desechos. SAREB, por ahora, no ha limpiado.

Quién tiene que limpiar

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La Ley 7/2022 de Residuos es clara en estos casos. La obligación primera de limpiar recae sobre el titular del suelo. Si el titular no lo hace en el plazo que le da el Ayuntamiento, es el propio Ayuntamiento quien debe actuar de forma subsidiaria, limpiar y después repercutir el coste al propietario.

En Belpesa se ha cumplido la primera parte - precintar y requerir - pero no la segunda. El vertedero sigue sin fecha de limpieza.

Esta situación no es nueva en el Levante. La proliferación de escombreras incontroladas en solares industriales abandonados se ha convertido en un problema ambiental y de imagen para municipios como Vera, donde conviven agricultura intensiva, desarrollo urbanístico y espacios de alto valor paisajístico.

Riesgo ambiental y quejas vecinales

Vecinos y agricultores de Hoya del Gallego denuncian malos olores, polvo, presencia de roedores y riesgo de nuevos incendios por la acumulación de materiales combustibles. También alertan del posible arrastre de lixiviados hacia ramblas próximas con las lluvias de otoño y de la presencia de materiales sospechosos de contener amianto entre los escombros, algo habitual en derribos sin control.

Mientras SAREB no actúe y el Ayuntamiento no ejecute la limpieza subsidiaria, la antigua Belpesa seguirá siendo lo que es hoy: un vertedero precintado, pero sin limpiar.

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