Al político de turno se le llena la boca a la hora de anunciarnos la creación de leyes, venga leyes, cientos de leyes, miles de ellas sobre nuestras cabezas y bolsillos. ¿Se cumplen? El consejero Sanz, hace unos días, en una visita a Almería, anunciaba una ley para frenar agresiones a los sanitarios. Creen ustedes que esa ley va a acabar con las citadas agresiones. Se hizo una ley, o fueron más, las que los políticos pusieron en marcha para defender a la mujer. ¿Se ha logrado esa defensa? Los asesinatos de mujeres siguen estando ahí, cuarenta en este año y cada vez más sangrientos, como el ocurrido en La Campana hace unos días. Se hizo una ley, la del sí es sí, y ¿para qué sirvió? Para dejar a violadores en la calle, o como mal menor, rebajar sus condenas, como hemos comprobado.
Se lleva años hablando de la vivienda, de la compra y el alquiler, ahora resulta que la solución es intentar devolver a la vida una ley de los años del franquismo, ante el desahucio del que ha sido protagonista Maricarmen. Ley que por cierto abolió el socialismo, y que se vio bien en aquellos últimos tiempos de Felipe González en el poder. Ley y decretos sobre vivienda, pero ni una construida a lo largo de los últimos años, sean estos gobiernos del color que toque. Pero otra ley o decreto más, que solo va a servir para que el precio de un techo siga siendo cada día más caro.
Podríamos seguir. Pero la constancia que nos dejan es que las leyes se pueden aprobar, y de hecho los políticos lo hacen, pero servir, lo que se dice servir al ciudadano, no es lo que vemos en la puñetera realidad del día a día.
Está bien que se quiera tranquilizar a un sector, como es el sanitario, y que el político venga y con voz engolada, pomposa, como si estuviera descubriendo el nuevo mundo, anunciara a bombo y platillo, con micrófonos y cámaras delante, que se va a hacer una ley para frenar los ataques a los sanitarios. ¿No hay ninguna ley, de las muchas que existen en el código penal, que se pueda usar en casos como el de los ataques a sanitarios? A cientos me cuenta un abogado. ¿Entonces? Los políticos con esas leyes, lo único que quiere es dar el mensaje de que trabajan mucho y que están preocupados, muy preocupados por el sector de la bata blanca, pero a la hora de la verdad solo están preocupados por ellos, sus sueldos y los votos cuando llegan las elecciones no sea que pierdan el poder, y con ello, las suculentas cantidades que cobran cada mes.
Ya que estamos con el tema sanitario, es bueno felicitar a los vecinos de Roquetas de Mar. Tendrán su hospital, aseguran que abierto antes de que acabe el año. Como por este rincón no nos duelen prendas a la hora de poner o quitar medallas. Demos la enhorabuena a los ciudadanos, y reconozcamos que ha sido el esfuerzo de un alcalde, mal que les pese a algunos, Gabriel Amat, el que ha venido luchando desde hace más de treinta años para que sea una realidad el centro hospitalario. Se enfrentó a la Junta del Psoe, reticente como en tantas otras cosas con las necesidades de Almería, con la llegada del Pp a Sevilla, el hospital será una realidad, y dicen que se abrirá para finales de año. Uno se alegra de estas noticias cuando se hacen visibles y ayudan a los vecinos.