El soterramiento y la llegada de la Alta Velocidad no representan únicamente una mejora históricamente reclamada de nuestras comunicaciones. Suponen también una oportunidad extraordinaria para repensar la ciudad, recuperar espacios hasta ahora ocupados por el ferrocarril y generar nuevas oportunidades urbanas, económicas y sociales.
En ese proceso hay un edificio que merece una atención especial: nuestra antigua Estación de Ferrocarril. Un inmueble singular, de enorme valor patrimonial (protegido con el más alto nivel), que forma parte de la memoria colectiva de generaciones de almerienses y que queremos que vuelva a tener vida más allá de su uso ferroviario.
Por eso, desde el Ayuntamiento hemos querido pasar de las palabras a una propuesta concreta, diseñando un avance de anteproyecto que plantea convertir esta joya de la arquitectura de hierro y de cristal de finales del siglo XIX en un gran contenedor cultural: útil, versátil y abierto, capaz de albergar exposiciones, actividades culturales, proyecciones, restauración y un espacio dedicado a interpretar y conservar nuestra historia ferroviaria.
Y queremos ir más allá del propio edificio. La propuesta contempla recuperar también su entorno, creando un espacio verde y paseable que permita establecer una continuidad urbana hacia el Parque de la Estación y el Cable Inglés. Patrimonio, cultura y espacio público unidos en uno de los ámbitos con mayor potencial de la futura Almería.
Esta propuesta no pretende imponer nada. Adif es la propietaria de edificio y queremos sentarnos con sus responsables, enseñarles nuestro proyecto, que estamos dispuestos a financiar, escuchar sus planteamientos y buscar juntos la mejor solución. Para ello venimos reclamando, sin mucho éxito, una reunión, al igual que con el Ministerio de Transportes.
Nuestra antigua Estación tiene historia, belleza e identidad. Ahora tenemos la oportunidad de devolverla a quienes verdaderamente le dan sentido: los almerienses.