El mapa político de España afronta un hito decisivo. El presidente del Gobierno ha formalizado la convocatoria de comicios generales para el próximo domingo 29 de noviembre, trasladando a las urnas la resolución sobre el modelo social del país. La determinación fue transmitida previamente al monarca Felipe VI y se oficializará mediante un Consejo de Ministros con carácter extraordinario. En su comparecencia institucional desde el Palacio de la Moncloa, el líder del
PSOE remarcó la urgencia de dar la palabra al electorado: "Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país".
A la hora de hacer balance de los últimos tres años al frente del Ejecutivo de coalición, el dirigente contrapuso los avances alcanzados con las insatisfacciones que persisten en la ciudadanía. Sánchez reconoció que resulta comprensible el desencanto social ante aquellos bloqueos en las Cortes parlamentarias que obstaculizan medidas en favor de la mayoría. Del mismo modo, admitió las carencias de su propia gestión al señalar que "nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto". A este respecto, enfatizó la urgencia de corregir las brechas socioeconómicas y actuar en materias pendientes como los servicios públicos, las desigualdades y el acceso a la vivienda.
Con el propósito de superar la fragmentación y frenar los frenos del ámbito conservador, donde fuerzas como el
PP mantienen una dura oposición, el presidente justificó el adelanto en la búsqueda de un respaldo renovado y superior. A su juicio, el país requiere una aritmética parlamentaria netamente progresista con la que doblegar a las élites, conquistar nuevos avances sociales y seguir transformando el Estado.
El planteamiento formulado por el Gobierno situará a los electores de todo el Estado, desde las grandes capitales hasta provincias como
Almería, ante la tesitura de respaldar una agenda comprometida con los derechos sociales, la apertura institucional y la responsabilidad medioambiental, o bien permitir el ascenso de bloques conservadores. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo alertó del riesgo que supondría ceder el mando a pactos de derechas orientados a desmantelar las conquistas recientes: "Si queréis que nuestro país retroceda o continúe avanzando, si preferís tener un gobierno que trabaje por el interés de la mayoría social o preferís entregar las riendas del país a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada y cuyo único objetivo es derogar y recortar los derechos y las libertades que hemos venido construyendo durante estos últimos ocho años para beneficiar siempre a una minoría privilegiada".