[publicidad:922]
El Centro Andaluz de la Fotografía abre sus puertas en Almería a una propuesta visual que rompe con la sombría iconografía asociada habitualmente al sufrimiento psíquico. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la sala Imagina del recinto almeriense acoge 'Las curvas de la mente', una exhaustiva investigación documental realizada por Nuria López Torres a lo largo de más de cinco años en la que se entrelazan imágenes, testimonios directos y vivencias para ofrecer un enfoque desprovisto de tinieblas sobre estas situaciones clínicas y emocionales.
Este proyecto tiene sus raíces en la propia trayectoria vital de la autora. La semilla germinó en 2020, impulsada por el impacto de la crisis sanitaria y por vivencias personales profundas, entre ellas la pérdida por suicidio de un hermano y la convivencia durante más de un cuarto de siglo con el diagnóstico de esquizofrenia de otro de sus familiares. Según ha explicado López Torres, la idea rondaba su cabeza desde hacía tiempo, pero requirió un proceso de maduración emocional y profesional previo antes de poder materializarse en un trabajo de largo recorrido que aborda aspectos como las adicciones, el suicidio, la vivencia en jóvenes o el papel transformador de la tecnología.
Dar forma visual a un dolor desgarrador que no siempre se manifiesta de manera evidente ha constituido uno de los principales desafíos del proceso creativo. La fotógrafa de origen catalán ha señalado que la elaboración de este proyecto ha implicado complejas reflexiones internas y un minucioso trabajo conceptual para representar historias donde la accesibilidad a los relatos y el tacto en el trato eran fundamentales. En todo momento, la voluntad y los límites fijados por los protagonistas han guiado la muestra, permitiendo que cada participante decidiera si deseaba figurar a rostro descubierto o resguardarse tras el anonimato.
A lo largo de su labor de campo, la creadora ha constatado cómo condicionantes socioeconómicos marcan diferencias sustanciales en la evolución de las afecciones mentales. La capacidad económica de las familias determina, en muchos casos, el acceso a atención especializada en el ámbito privado frente a los dilatados plazos de respuesta que presenta la cobertura pública.
Asimismo, la autora pone la mirada en la relación de la juventud con el ecosistema digital, donde advierte sobre la arquitectura de las redes sociales, diseñadas para capturar la atención y cuyos algoritmos pueden terminar amplificando contenidos vinculados a autolesiones o dinámicas de hipersexualización. De igual forma, manifiesta su inquietud ante aquellos mensajes que reducen a la banalidad los trastornos psicológicos, un fenómeno que considera especialmente delicado.
Tras recorrer ciudades como Zaragoza y Barcelona con una calurosa acogida de público, la exposición recala por primera vez en la provincia almeriense. Aunque la instalación se ha adaptado a las dimensiones del espacio reduciendo ligeramente el número de instantáneas en comparación con la propuesta original de 60 fotografías, la exhibición preserva íntegramente su discurso narrativo, sus textos de sala y la pieza audiovisual, pudiendo visitarse en la capital hasta el próximo 24 de enero de 2027.