El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado la autorización por parte del Consejo de Ministros de la licitación para construir y explotar ocho nuevas áreas de servicio equipadas con estaciones de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos en la Red de Carreteras del Estado. Esta inversión, valorada en 611,9 millones de euros sin IVA, busca dar un impulso definitivo a la movilidad eléctrica en España mediante el despliegue de infraestructura en corredores estratégicos. Sin embargo, el mapa de ubicaciones detallado por el Ministerio vuelve a dejar fuera a la provincia de
Almería, confirmando la ausencia de puntos de apoyo estatales directos para este tipo de tecnología en las principales vías que conectan la provincia con el resto del Estado español.
Las ubicaciones seleccionadas por el Gobierno abarcan puntos estratégicos en la A-8, como La Caridad en Asturias y Penagos en Cantabria; la AP-7 en La Roca del Vallès (Barcelona) y Algemesí (Valencia); la A-2 en Calatayud (Zaragoza); la A-3 en Perales de Tajuña (Madrid) y Saelices (Cuenca); y la A-4 en Montoro (Córdoba). Este diseño refuerza de forma prioritaria los ejes de transporte de la zona cantábrica, el corredor del Mediterráneo septentrional y las conexiones principales entre Madrid, Levante y la zona occidental andaluza, dejando sin cobertura pública directa el tramo del sureste.
Esta falta de instalaciones promovidas por el Estado en las autovías A-7 y A-92 a su paso por territorio almeriense supone un obstáculo añadido para completar de forma directa los 560 kilómetros de trayecto entre
Almería y Madrid en vehículo eléctrico. Pero no es lo único, ya que tampoco hay ninguna previsión en dirección a Sevilla, por lo que nos quedamos como una isla en materia de mobilidad automóvilística eléctrica. Actualmente, la realización de esta ruta depende exclusivamente de infraestructuras de iniciativa privada, que presentan una distribución irregular, potencias de carga variables y eventuales incidencias de disponibilidad.
La ausencia de apoyo estatal en materia de movilidad eléctrica se suma a las dificultades de transporte que arrastra la provincia de
Almería. En el ámbito ferroviario, continúamos pendientes de una inexistente conexión con Madrid, mientras que en la vía aérea las tarifas de enlace directo mantienen precios elevados en diversas épocas del año.
Aunque el plan ministerial prevé también la remodelación de 36 áreas de servicio existentes en todo el territorio estatal cuya concesión finaliza entre 2025 y 2026 para la incorporación de cargadores de alta potencia, el anuncio actual no detalla actuaciones específicas en el entorno almeriense.