La provincia de
Almería ha encajado un incremento mensual de seis décimas en el Índice de Precios de Consumo durante septiembre, dejando su tasa interanual en el 4,2%. Pese a esta subida, el territorio almeriense firma una de las evoluciones más moderadas en el conjunto de la Comunidad andaluza, donde la inflación media ha repuntado siete décimas hasta situarse en el 4,7% y acumular de esta forma tres meses consecutivos con tendencia ascendente.
En la comparativa provincial andaluza, el encarecimiento generalizado ha situado a Málaga, Granada y Córdoba a la cabeza de la carestía con un 4,9% interanual, seguidas muy de cerca por Cádiz con un 4,8%, así como por Jaén y Huelva, que alcanzaron un 4,4%. Por detrás del registro almeriense únicamente se posiciona Sevilla, que cerró el mes en el 3,5%. Desde que comenzó el ejercicio, el incremento acumulado de los costes de vida en el territorio autonómico escala ya hasta el 3,4%.
La presión sobre el bolsillo de los ciudadanos andaluces ha venido encabezada de manera contundente por la categoría del transporte, con un encarecimiento superior al 10% en comparación con el mismo periodo del año anterior. A notable distancia figuran los gastos asociados a la vivienda, que incluyen la luz, el agua y los combustibles del hogar, con un alza del 6,5%. Los servicios de hostelería, alojamiento y las opciones de ocio y cultura también registraron repuntes por encima de la media, frente al comportamiento más contenido observado en la enseñanza, el calzado, la sanidad o los bienes de alimentación básica.
En la escala del Estado, el indicador general ha subido seis décimas para situarse en el 4,9%, marcando su cota más elevada en más de tres años. La persistencia de las tensiones energéticas derivadas del conflicto bélico en Irán y la rápida escalada en la cotización de los carburantes han sido los factores determinantes de este acelerón, sumados a un descenso menos pronunciado en la tarifa de los paquetes turísticos en comparación con los parámetros del ejercicio precedente. Asimismo, el indicador subyacente —que excluye los productos energéticos y los alimentos frescos— ascendió dos décimas hasta el 3,1%.
Como consecuencia de haber rebasado el umbral del 4% en el cómputo global del país, la administración estatal activará a partir del 1 de noviembre un descuento directo de 20 céntimos por litro en gasolinas y gasóleos dentro de su batería de medidas de alivio económico. No obstante, las rebajas impositivas en la factura eléctrica no llegarán a aplicarse al mantenerse la variación anual del suministro eléctrico por debajo de los límites requeridos para activar dichas exenciones.