MÁS ACTUALIDAD

La Guardia Civil investiga a tres personas por presuntas estafas en la venta de gatos por Internet

La denuncia de una compradora que pagó 1.000 euros inició Catchip 1; el contrato identificaba a una mujer cuya identidad fue suplantada

Jueves 15 de octubre de 2026

La Guardia Civil ha investigado a tres personas de 46, 48 y 53 años, residentes en Tarragona, Barcelona y Toledo, respectivamente, en el marco de la operación Catchip 1, desarrollada por agentes del Seprona de Jaén.

[publicidad:922]

Se les atribuye presunta implicación en una trama de estafas relacionadas con la compraventa de gatos por Internet, falsedad documental, usurpación de estado civil e intrusismo profesional.

La denuncia por la compra de un gato

La investigación comenzó tras la denuncia de una vecina de La Guardia de Jaén, quien explicó que había comprado un gato por 1.000 euros a través de un portal de anuncios en Internet.

Al recibirlo, comprobó que el animal no tenía el pasaporte obligatorio para animales de compañía. Aunque llevaba implantado un microchip, este no figuraba dado de alta en el Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA) ni en otra base de datos oficial.

Una operativa con datos de varias provincias

Las pesquisas permitieron detectar que los presuntos autores utilizaban datos personales, domicilios y referencias comerciales de distintas provincias españolas para dificultar el rastreo de las transacciones y su identificación.

[publicidad:922]

El pago de la denunciante se ingresó en una cuenta bancaria cuyo titular estaba domiciliado en Roda de Berà (Tarragona). Las negociaciones se hicieron por WhatsApp con un intermediario que afirmaba residir en Sant Adrià de Besòs (Barcelona).

En el contrato entregado a la compradora aparecía una supuesta vendedora con domicilio en Alicante y se relacionaba la operación con un núcleo zoológico de Ciudad Real.

Suplantación e intrusismo profesional

La Guardia Civil comprobó que la mujer de Alicante mencionada en el contrato había sido víctima de una suplantación de identidad y que el núcleo zoológico llevaba varios años inactivo. Según los agentes, estos indicios confirman el uso de identidades ajenas y documentación fraudulenta para dar apariencia de legalidad a las operaciones.

Durante la investigación también fue investigada una persona residente en Toledo vinculada a la compraventa de animales. Se la considera presunta autora de intrusismo profesional por implantar microchips de identificación animal sin la habilitación necesaria, una tarea reservada en exclusiva a veterinarios autorizados.

Las diligencias instruidas por el Seprona ya han sido remitidas a la autoridad judicial competente.

La noticia en cifras

CifraDato
3Personas investigadas
46 añosEdad de una persona investigada, residente en Tarragona
48 añosEdad de una persona investigada, residente en Barcelona
53 añosEdad de una persona investigada, residente en Toledo
1.000 eurosValor que la denunciante dijo haber pagado por el gato

TEMAS RELACIONADOS: