Un acuerdo entre las partes ha evitado la celebración del juicio con jurado popular que estaba programado para comenzar en Almería. La Audiencia Provincial ha dictado una condena firme de 14 años de cárcel para un individuo como autor de un delito de homicidio, tras haber confesado que acabó con la vida del varón con el que convivía en la localidad de Roquetas de Mar.
La resolución judicial determina igualmente que el procesado deberá cumplir cinco años de libertad vigilada una vez finalizada su estancia en prisión, e incluye la obligación de abonar una indemnización de 150.000 euros a la hija del fallecido. Asimismo, la posible expulsión del condenado del país quedará supeditada a lo que determine el órgano judicial durante la fase de ejecución de la pena.
El trágico suceso tuvo lugar a primera hora de la tarde del 3 de marzo de 2024. Según recoge el fallo, el agresor entró en el domicilio común e irrumpió en la habitación de la víctima. En ese momento se desencadenó un enfrentamiento verbal por razones que no han quedado precisadas, tras el cual el individuo arremetió contra su conviviente empleando un cuchillo de 20 centímetros de hoja con la clara pretensión de causarle la muerte.
Durante el ataque, el agresor propinó una veintena de incisiones profundas en el lateral izquierdo de la cabeza de la víctima. Posteriormente, utilizó un fragmento punzante de vidrio procedente de un tarro quebrado para seccionarle el cuello en el lado derecho, herida que resultó mortal de necesidad.
La secuencia fue presenciada parcialmente por un tercer inquilino que accedió al inmueble justo en el instante en que transcurría la agresión. Al escuchar los desgarradores chillidos que salían del dormitorio, se aproximó a la estancia y observó al atacante empuñando tanto el arma blanca como el cristal ensangrentado.
Aterrorizado por la escena, este testigo huyó del edificio para dar la voz de alarma por teléfono a la
Guardia Civil. A su llegada a la vivienda, los efectivos policiales confirmaron el deceso del hombre y emprendieron la búsqueda del agresor, al que lograron arrestar cuando se ocultaba en la terraza de un inmueble colindante tras seguir el rastro hemático que dejó en su tentativa de escape.