Almería

33 botones. Un libro de Juan Tortosa sobre los seminarios del franquismo.

Lunes 19 de octubre de 2026

 


Ha escrito Juan Tortosa (Berja,1953) un libro contundente sobre los años sesenta del siglo pasado en Almería, vividos dentro del Seminario. Se titula 33 botones y cuenta la historia de una generación a la que le tocó crecer entre sotanas, miedos y sueños. Lo explica con la mirada de un adolescente recordada sesenta años después por quien, como todos los que estaban allí, quedó marcado para siempre por aquella experiencia. 

¿Qué le ocurre a un niño cuando abandona su casa con apenas diez años para vivir entre madrugones, latines, rezos y una disciplina más propia de un cuartel militar que de un lugar donde, en teoría, te preparaban para algún día llegar a cura? ¿Qué queda, sesenta años después, de aquella infancia y adolescencia vivida entre los muros de un seminario? El libro de Tortosa rescata una experiencia colectiva que contribuyó a moldear la España de nuestros días. 

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Es la historia de unos muchachos procedentes en su mayoría de familias humildes del mundo rural, que encontraron en los seminarios una oportunidad de formación porque, por aquel entonces, en los pueblos no había institutos ni colegios y con diez años se le acababan las oportunidades a los hijos de quienes no podían pagarlas. Solo estudiaban los hijos de los ricos, internos en colegios de la capital. 

En el Seminario si había hueco para los hijos de los pobres y allí estos aprendían latín, filosofía, música, literatura u oratoria. Al tiempo que despertaban a la vida y  descubrían el sexo entre confusiones y represión, gestionaban su rebeldía como mejor podían y lidiaban con las contradicciones de una educación que por un lado les ofrecía una cultura extraordinaria y por otro les obligaba a vivir la pubertad y la adolescencia bajo una férrea disciplina.

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No se trata de una historia de nostalgia complaciente ni tampoco de un ajuste de cuentas. El autor escribe con ironía, humanidad y una ternura que a día de hoy permite ver las cosas desde la distancia de las décadas transcurridas. Se ríe de las peripecias de aquellos seminaristas entre los que se encontraba él, recuerda sus ingeniosas formas de desafiar a los prefectos de disciplina y deja espacio para una reflexión más profunda: cómo una educación concebida para formar sacerdotes acabó preparando a muchos jóvenes para desenvolverse (tanto en Almería como en los seminarios de toda España) en una sociedad que cambiaría por completo apenas muriera Franco. El humor con el que cuenta las cosas es uno de los elementos que diferencian la voz de Tortosa de una evocación histórica convencional. La emoción está presente, pero resulta más poderosa cuando aparece mezclada con la ironía, las contradicciones y las travesuras de aquellos niños.

La mayoría no llegó al sacerdocio, pero regresó a la vida civil con una sólida formación intelectual que les permitió encontrar su lugar en un país que despertaba a la democracia. Por lo general recalaron en la enseñanza, la cultura, la justicia, la política o la empresa justo en los años en que llegó una Transición de la que muchos fueron protagonistas directos ocupando puestos de responsabilidad. 

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33 botones es, en definitiva, un retrato de la España franquista, de sus silencios y sus contradicciones, pero también un testimonio de la capacidad humana para transformar las heridas en memoria y la memoria en relato. Es un libro para quienes estuvieron allí, para quienes nunca supieron cómo era aquel mundo y para cualquiera que quiera comprender hasta qué punto los lugares donde crecemos pueden condicionar el resto de nuestras vidas.

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