Más de un millar de personas se concentraron este miércoles en la Praza de María Pita, en A Coruña, para protestar por la presencia del líder de Vox, Santiago Abascal, en un acto celebrado en la céntrica plaza. La jornada registró momentos de tensión, disturbios y cargas policiales.
Los manifestantes, convocados por organizaciones estudiantiles, Galiza Nova y el Sindicato de Inquilinas, entre otras entidades, se situaron cerca del Ayuntamiento, tras un cordón policial formado por más de una docena de furgones de la Policía Nacional. El acto de Vox tuvo lugar en la entrada a la plaza por Puerta Real.
Desde las 11.00 horas, jóvenes corearon consignas antifascistas y críticas a la policía. No se produjeron incidentes hasta que, al terminar el acto de Vox, se produjo un encontronazo entre agentes y manifestantes que derivó en una carga policial en una de las zonas de la concentración.
El secretario xeral de Galiza Nova, Artai Gabiás, afirmó ante los medios que los discursos de odio de Vox no son bien recibidos en Galicia. También sostuvo que el odio y el racismo de la formación buscan dividir a las clases populares, y atribuyó los problemas al fracaso del sistema capitalista, no a las personas migrantes.
Preguntado durante el acto por la protesta, Santiago Abascal defendió que ninguna coacción puede impedirles continuar y aseguró que la presencia de los manifestantes no les infunde miedo.
Abascal añadió que, con un cambio de Gobierno, no sería posible acosar a los ciudadanos ni acudir a las plazas para impedir que la gente se exprese en libertad.