La Acampada por la Vivienda en Almería comunicó este viernes durante una de sus asambleas habituales la decisión de levantar las alrededor de 40 tiendas de campaña instaladas en la Plaza de Emilio Pérez el próximo domingo 25 de octubre. Tras 21 días de ocupación continua del espacio público, iniciada el pasado 4 de octubre, el colectivo da por finalizada esta fase de protesta para iniciar una nueva etapa de movilizaciones centrada en los barrios almerienses y con la vista puesta en la huelga general del 11 de noviembre.
Esta iniciativa se enmarca dentro del movimiento estatal surgido en la Puerta del Sol de Madrid, al que se han sumado al menos 14 ciudades españolas así como distintas localidades de Portugal e Italia. En el caso almeriense, la acampada ha trabajado en colaboración con el Sindicato de Inquilinas de Almería con el propósito de visibilizar los problemas de acceso a la vivienda en la provincia y en todo el Estado español.
Durante estas tres semanas, el grupo ha desarrollado asambleas diarias abiertas al público en las que han participado decenas de vecinos. De estos encuentros han surgido diagnósticos sobre la situación inmobiliaria local, la creación de grupos de trabajo específicos y el diseño de una hoja de ruta estructurada para dar continuidad a sus demandas.
Entre las principales exigencias consensuadas por los integrantes de la protesta se encuentran la reducción generalizada de los precios de alquiler, la ampliación de los incentivos para la adquisición o arrendamiento de la primera vivienda, la penalización fiscal progresiva a los multipropietarios y la recuperación de inmuebles bajo el control de fondos buitre, entidades bancarias y la Sareb para destinarlos al parque público. Desde el colectivo recuerdan que la vivienda existe pero se halla concentrada en pocas manos, al tiempo que señalan que en España la cifra de vivienda pública se sitúa en un 1,91 %, lejos del promedio europeo del 9,3 %.
El análisis presentado por el movimiento social pone de relieve datos específicos sobre la provincia de Almería, donde estiman la existencia de unas 73.000 viviendas vacías, muchas de ellas en poder de entidades financieras y fondos de inversión. Asimismo, advierten de que en la provincia se registra más de un desahucio al día, dejando desamparadas a familias enteras, a lo que añaden la problemática estival derivada del alquiler vacacional, que provoca el desalojo de inquilinos al finalizar el curso escolar.
Por otra parte, la acampada ha denunciado situaciones de discriminación e infravivienda en la provincia, remarcando que el chabolismo persiste como una forma de exclusión social severa. Estas condiciones han sido señaladas de forma reiterada por diversas organizaciones sociales y por el Defensor del Pueblo Andaluz sin que, según critican los manifestantes, la Junta de Andalucía o el Ayuntamiento de la capital hayan articulado soluciones formales para ofrecer una alternativa habitacional digna a estas personas.
En sus intervenciones, los portavoces del colectivo han criticado la postura de la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, reprochándole que no se haya desplazado hasta la Plaza de Emilio Pérez para escuchar sus peticiones. En este sentido, han recordado que en febrero de 2025 el pleno municipal debatió por segunda vez una moción para declarar determinadas zonas de la ciudad como Zona Tensionada e intervenir el mercado de alquiler, propuesta que fue rechazada con los votos del grupo municipal del PP a pesar del incremento continuado de los precios de arrendamiento en la capital. Desde el colectivo sostienen que la solicitud formal ante el gobierno autonómico para dicha declaración es una competencia del Consistorio y que su rechazo evidencia una falta de voluntad política para atender las necesidades del pasaje de la clase trabajadora.
A pesar del desmantelamiento del campamento este domingo, la actividad organizativa mantendrá su presencia en la céntrica plaza, donde se seguirán celebrando asambleas con una periodicidad de dos días. Desde el comité de huelga, integrado de forma conjunta por la Acampada por la Vivienda y el Sindicato de Inquilinas de Almería, se ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para sumarse a la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre y participar en las distintas redes de trabajo que continuarán activas en los barrios de la ciudad.