El Teatro Apolo se llenó en el estreno de A través del desierto, una creación que reúne movimiento, coreografía, música y recursos visuales en una propuesta envolvente.
Mayte Beltrán y Kasia Ozog presentaron el sábado este viaje coreográfico, en el que la composición, la música y las imágenes construyen un paisaje abierto a la imaginación y a las interpretaciones de cada espectador.
La luz del desierto de Almería, fuente de inspiración para artistas de distintas disciplinas, guía la creación. El soneto que Aldous Huxley escribió durante su estancia en el desierto de Tabernas en 1929 sirve de hilo conductor a esta experiencia escénica.
La función llenó el Teatro Apolo y contó con la asistencia de Joaquín Pérez de la Blanca, concejal de Cultura, Educación, Museos y Tradiciones. El edil destacó el talento de la cultura almeriense que, según señaló, se aprecia en esta producción tanto en el plano artístico como en el técnico. La obra forma parte del programa de otoño del Ayuntamiento de Almería.
Al comienzo, las dos artistas, sin vestuario que distraiga, depositan arena en el escenario y juegan con ella mientras enlazan los primeros movimientos. La escena plantea una reflexión sobre la belleza de lo inhabitable y convierte el desierto en metáfora de los espacios interiores, la búsqueda y la posibilidad de hallar un oasis en lugares aparentemente inhóspitos.
La coreografía, de carácter sensorial, incorpora progresivamente distintos elementos. La música dialoga con el movimiento, los silencios y los ritmos corporales; la iluminación crea una atmósfera envolvente, y el vestuario en tonos tierra acompaña los movimientos hasta transformarse, en un momento, con una bata de cola de color. El audiovisual refuerza el mensaje en una puesta en escena que reúne las artes con un cuidado tratamiento visual.
En el centro de la producción están las dos bailarinas, cuyos lenguajes se enriquecen mutuamente: Mayte Beltrán aporta su raíz flamenca y expresividad corporal, mientras Kasia Ozog incorpora la investigación del movimiento desde la danza contemporánea. Sus sensibilidades se unen en una propuesta que va más allá de los códigos tradicionales y convierte el cuerpo en vehículo de exploración emocional, y el desierto, en paisaje interior.
La compenetración de ambas sobre el escenario dio lugar a momentos de gran belleza y propició la reflexión a través de la danza. Sus cuerpos, gestos y desplazamientos construyeron una narración que sugiere emociones, tensiones y transformaciones sin recurrir a las palabras.
Kasia Ozog está a cargo de la idea original, la creación y la coreografía, con una investigación escénica que explora las dimensiones del paisaje mediante el cuerpo y el movimiento. Mayte Beltrán comparte la creación y la coreografía, aporta su presencia interpretativa y contribuye al diálogo entre las artistas.
La producción musical corresponde a Juan Manuel Cidrón y Yessi Yacobi, con la colaboración especial de Paco Cañizares y Rocío Zamora. Yessi Yacobi se ocupa también del sonido; Fernando Cabeo, de la iluminación; Piotr S?odkowicz, de las proyecciones, y Raxiid Studio, de su grabación. Paco Cañizares firma el vestuario, Bogdam la fotografía y Daniel Ortega el diseño del cartel.
Tras los aplausos, A través del desierto prolonga su recorrido en la memoria del público, que puede recrear lo vivido en el Teatro Apolo y disfrutar quizá un poco más del día a día. La obra propone encontrar belleza incluso en el paisaje más inhóspito.