En el primer semestre de 2026, el precio medio de la electricidad para los hogares de la Unión Europea bajó un 2,2 %: pasó de 0,29 euros por kWh en el segundo semestre de 2025 a 0,28 euros.
Pese al descenso, los precios se mantuvieron muy por encima de los niveles anteriores a la crisis energética de 2022.