Capital

La oposición rechaza que la antigua estación puede incluir alguna actividad comercial

Choque político en el Ayuntamiento de Almería por el uso de la antigua estación de ferrocarril tras 41 años de parálisis patrimonial

Rafael M. Martos | Miércoles 4 de noviembre de 2026
 

El Pleno del Ayuntamiento de Almería ha sido escenario de un intenso debate acerca del futuro, la gestión y la protección patrimonial de la antigua estación de ferrocarril. La moción, defendida por el concejal de Podemos Alejandro Lorenzo, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de dar un destino definitivo a este edificio histórico de la arquitectura del hierro tras décadas de parálisis administrativa. Durante la presentación de la propuesta, Lorenzo argumentó que «traemos también una moción para que la antigua estación de ferrocarril tenga un futuro, que se conserve, que se abra a la ciudadanía y que se convierta en un espacio cultural público para la ciudad de Almería». En su intervención, el edil subrayó el largo historial de demoras señalando que «con la antigua estación hemos tenido tiempo para prácticamente todo, señora alcaldesa: para verla funcionar, para verla cerrar, para contemplar su deterioro, para reclamar su rehabilitación y para discutir una y otra vez qué vamos a hacer con ella. Lo que todavía nos falta es garantizar de una vez su uso cultural y su protección definitiva».

El edil de Podemos centró gran parte de su discurso en los plazos administrativos sin resolver que acumula el inmueble, recordando que el expediente para declararlo Bien de Interés Cultural (BIC) se inició en abril de 1985. «No estamos hablando de un pequeño retraso administrativo; por tanto, estamos hablando de que alguien que nació cuando se abrió ese expediente tiene hoy más de 40 años y seguimos reclamando que se termine. A este paso, señora alcaldesa, es el propio expediente el que va a necesitar protección histórica», aseveró Lorenzo. Ante esta situación, incorporó una propuesta de viva voz para solicitar a la Junta de Andalucía que concluya de manera urgente dicho procedimiento. Asimismo, remarcó la singularidad arquitectónica del espacio afirmando que se trata de «uno de los edificios más representativos de Almería, una pieza singular de la arquitectura del hierro y un testimonio de nuestra historia» que debe rendir homenaje a la memoria ferroviaria y minera de la provincia.

Para concretar el futuro de las instalaciones, la moción planteó establecer un convenio de colaboración institucional. Según expuso el concejal proponente, la solución pasa por «un convenio entre el Ministerio de Transportes y el Ayuntamiento que establezca con claridad las responsabilidades, que el Ayuntamiento asuma la gestión del espacio cultural y el Ministerio, a través de ADIF, siga asumiendo su conservación». Paralelamente, rechazó la presencia de negocios comerciales o de restauración en el proyecto final, manifestando que «no compartimos que la recuperación de un edificio público de este valor termine dependiendo de cuánto negocio podamos instalar dentro», al tiempo que defendió la convocatoria de un concurso abierto de ideas dirigido a la sociedad civil para definir la distribución de los espacios antes de cerrar el proyecto.

Por su parte, la concejal de Vox Manuela Martín justificó el voto en contra de su formación reprochando los cambios de criterio del grupo proponente. «Señor Lorenzo, a ver si se aclara, porque en 2024 usted votó en contra de una moción que pedía crear una comisión de trabajo con ADIF para estudiar los usos culturales de la estación, y ahora usted es quien lo pide», recriminó Martín. La edil repasó la acumulación de acuerdos plenarios sin ejecutar en el municipio, recordando que «en 2013, por unanimidad, se aprobó una moción que reclamaba que el edificio fuera declarado bien de interés cultural, en 2021 se aprobó una consulta ciudadana, en 2024 la comisión de trabajo y ahora en 2026 la suya». Martín lamentó que a día de hoy la ciudad no disponga de la titularidad ni de acuerdos firmes, al tiempo que acusó a Podemos de pretender «convertir la antigua estación en un ateneo ideológico de su exclusiva idea» y criticó que se rechace la hostelería en el inmueble recordando que centros culturales como el Museo del Prado o La Casa Encendida disponen de cafetería.

Desde las filas del PSOE, la portavoz Fátima Herrera anunció el respaldo de su grupo a la propuesta partiendo «del convencimiento absoluto de que este edificio histórico, inaugurado a finales del siglo XIX y símbolo indiscutible de la pujanza económica y minera que vivió Almería, merece un destino que esté a la altura de su enorme valor patrimonial y sentimental». Herrera se mostró especialmente crítica con el modelo urbanístico del equipo de gobierno del PP, denunciando que en los espacios públicos emblemáticos se imponga la actividad comercial. «Parece que para este equipo de gobierno la cultura, la historia y la identidad solo se entiende si van acompañadas de cerveza y tapa, y no tiene ninguna gracia», afeó la portavoz socialista. En este sentido, advirtió sobre el riesgo de alterar acuerdos aprobados en el Pleno y citó el ejemplo del edificio de Correos, el cual «iba a ser el polo de innovación y ahora resulta que va a ser un parking», además de cuestionar las reformas del Paseo de Almería o de la plaza del Educador, describiendo esta última como «una rampa de losa, simple y llanamente».

La concejal de Urbanismo, Eloísa Cabrera, tomó la palabra en representación del grupo del PP para defender las actuaciones llevadas a cabo por el equipo de gobierno local y la alcaldesa María del Mar Vázquez. Cabrera recordó que en julio de 2024 los populares impulsaron una iniciativa plenaria para la cesión del inmueble y que recientemente se ha presentado un borrador de anteproyecto técnico consensuado con entidades como la Asociación de Amigos del Ferrocarril (Asafar) y la Mesa del Ferrocarril. «Este Ayuntamiento no se ha limitado a anunciar intenciones; ha trabajado, ha presentado una propuesta y está dispuesto a negociar», remarcó la responsable de Urbanismo, situando el origen del bloqueo en la administración central: «La alcaldesa ha solicitado una reunión para abordar el futuro del inmueble y seguimos sin obtener la respuesta que merece esta ciudad... El ministro, ya el exministro Puente, evidentemente no sé a qué se ha ocupado, pero está claro que a defender los intereses de la ciudad de Almería tampoco lo ha hecho».

Respecto a las discrepancias manifestadas sobre los usos y la financiación del inmueble, Cabrera discrepó de las limitaciones planteadas en la moción. «¿Por qué cerrar esas puertas antes de estudiar si puede ser compatible con la protección del edificio? Proteger el patrimonio es irrenunciable, pero proteger no significa condenar un inmueble a un único uso», sostuvo la edil del PP, defendiendo que las actividades turísticas o de restauración son compatibles con la conservación arquitectónica. Asimismo, cuestionó la viabilidad del reparto de competencias propuesto sin una negociación previa con el titular del inmueble, preguntando si «¿conocemos las condiciones de la cesión? ¿Quién financiaría las actuaciones necesarias?». En el plano jurídico sobre la protección monumental, Cabrera realizó una aclaración formal indicando que «según la Ley de Patrimonio Histórico, al estar afecta a un servicio público estatal, quien tiene que declarar bien de interés cultural la estación es el Ministerio de Cultura» y no la administración autonómica.

En el turno final de réplica, Alejandro Lorenzo agradeció el apoyo expresado por el PSOE y el tono del debate mantenido por la concejal de Urbanismo, aunque insistió en las diferencias existentes en el modelo de gestión. El representante de Podemos tiró de ironía para responder a las acusaciones formuladas por Vox sobre el sesgo ideológico del proyecto, comentando que «la alcaldesa y yo tenemos un pacto secreto que voy a hacer público ahora, y es que en la antigua estación queremos hacer un museo dedicado a Stalin, a Hugo Chávez y a Kim Jong-un». 

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