La provincia de
Almería ha sido el escenario elegido por la máxima representante del Ministerio Público en la Comunidad andaluza para lanzar una seria advertencia sobre la pérdida de seguridad en el tráfico. La fiscal superior de Andalucía, Ana Tárrago Ruiz, ha mostrado su enorme preocupación por el evidente incremento de usuarios que se ponen al volante tras haber consumido sustancias estupefacientes o bebidas alcohólicas, una conducta que eleva drásticamente la siniestralidad.
Durante su comparecencia pública, la fiscal ha puesto el foco en los preocupantes datos recientes, señalando textualmente que han subido los resultados positivos en las pruebas de alcoholemia y de
droga. Esta circunstancia, según ha incidido, implica un peligro directo y constante para el conjunto de las carreteras, ya que todos esos conductores infractores continúan circulando activamente por el país y poniendo en riesgo vidas ajenas. Para lograr atajar esta problemática, Tárrago Ruiz ha subrayado que resulta absolutamente fundamental mantener una estrecha coordinación y colaboración entre los fiscales, las diferentes plantillas de las policías locales y todos los agentes de la autoridad que ostentan algún tipo de implicación en la materia.
Este firme pronunciamiento se ha producido en el contexto del Congreso Andaluz sobre Siniestros Viales, un gran foro de debate y análisis que reúne entre hoy y mañana a unos ciento treinta especialistas del sector en el municipio de
Vícar. El encuentro está orientado especialmente a participantes que desarrollan su labor en localidades de menos de veinte mil habitantes y congrega a los ocho fiscales especializados en seguridad vial de la Comunidad. Además, la cita cuenta con la presencia de mandos y efectivos de la
Guardia Civil, servicios de emergencias, Protección Civil y cuerpos de bomberos, quienes buscan aunar criterios, cruzar información valiosa y compartir experiencias de su día a día.
Más allá del grave problema que suponen las adicciones al volante, las jornadas de trabajo abarcan otras inquietudes actuales vinculadas a las nuevas formas de movilidad. El programa técnico incluye un análisis detallado de las recientes instrucciones dictadas por la Fiscalía, la viabilidad del empleo de cámaras personales como medio de prueba en procesos por delitos de tráfico, y el valor de los informes criminológicos. Asimismo, los asistentes tendrán la oportunidad de instruirse en la detección del trucaje de patinetes eléctricos mediante un taller específico, una necesidad urgente ante la proliferación de esta nueva normativa. A modo de clausura práctica, la sesión de mañana concluirá con el desarrollo de un espectacular simulacro de accidente con múltiples víctimas, diseñado para evaluar y perfeccionar la capacidad de respuesta coordinada ante este tipo de emergencias.