Economía

Las nuevas viviendas de Almería necesitan la sexta parte de energía para calefacción que en 1940

El parque residencial de la provincia almeriense se sitúa entre los más eficientes del Estado gracias al clima mediterráneo y a las exigencias constructivas, superando la media nacional y marcando distancias con las zonas frías del norte

Rafael M. Martos | Domingo 8 de noviembre de 2026

 

La arquitectura y los estándares constructivos en España han experimentado una profunda transformación en el último siglo. Lo que hace décadas suponía un aislamiento deficiente y una notable pérdida de energía en los hogares, hoy se ha convertido en un modelo de edificación orientado a la sostenibilidad y a la reducción drástica de la demanda energética. En el caso de la provincia de Almería, este salto cualitativo resulta especialmente llamativo: un inmueble residencial de nueva construcción requiere hasta seis veces menos energía por metro cuadrado para mantener la calefacción que uno edificado antes de 1940.

Así se desprende de los datos oficiales sobre la demanda específica de energía por unidad de superficie útil habitable para calefacción desglosados en el Anexo IV de las fichas técnicas reguladoras del sector energético e inmobiliario publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Este indicador, que mide las necesidades teóricas del edificio para mantener una temperatura confort, pone de relieve la brecha arquitectónica existente entre el parque edificado antiguo y los desarrollos más recientes.

Un salto de eficiencia en el parque residencial almeriense

 
En la provincia de Almería, encuadrada mayoritariamente en zonas climáticas de inviernos suaves (clasificación A y B según la normativa térmica), las viviendas construidas con anterioridad a 1940 presentan una demanda teórica de calefacción cercana a los 60 $\text{kWh/m}^2$ al año. Por contra, los inmuebles levantados bajo las directivas posteriores a 2019 reducen ese requerimiento térmico hasta situarlo en el entorno de los 10 $\text{kWh/m}^2$ anuales.

Esta reducción del 83% en las necesidades teóricas de energía no refleja una disminución del consumo individual ni de los hábitos poblacionales, sino una evolución directa en los materiales de construcción, la incorporación de aislamiento térmico envolvente, la instalación de carpinterías con rotura de puente térmico y el aprovechamiento de la radiación solar.

Almería en el mapa español

 
Al comparar la situación de Almería con el conjunto del Estado español, la provincia se sitúa en una posición francamente favorable. La media de demanda energética para calefacción en España en edificaciones antiguas supera ampliamente los 80 a 100 $\text{kWh/m}^2$ en zonas del interior, mientras que en las construcciones actuales la media estatal oscila entre los 15 y los 25 $\text{kWh/m}^2$. Almería, por tanto, no solo parte de unas necesidades de calefacción inferiores al promedio nacional debido a su benignidad climática, sino que en la edificación contemporánea exige valores de demanda energética significativamente más reducidos.

Si se analiza el contexto autonómico dentro de la Junta de Andalucía, se observan contrastes relevantes entre provincias:

  • Provincias litorales (Almería, Málaga, Cádiz): Lideran los valores de menor demanda absoluta de calefacción. En Almería, las necesidades térmicas de las viviendas más recientes son mínimas en comparación con el interior.
  • Provincias de interior y montaña (Granada, Jaén): Debido a sus zonas climáticas C y D, las viviendas anteriores a 1940 en estas provincias registran demandas teóricas que superan los 120 $\text{kWh/m}^2$, y aunque la normativa de 2019 ha reducido drásticamente estas cifras a valores de entre 25 y 35 $\text{kWh/m}^2$, continúan necesitando el triple de energía por metro cuadrado que un hogar almeriense de nueva planta.
Por otro lado, la comparativa con las provincias con menor reducción relativa de demanda evidencia el impacto de la zonificación climática. En provincias castigadas por inviernos severos como Soria, Ávila o Burgos (zonas E1), la demanda de calefacción de un edificio antiguo superaba holgadamente los 150 $\text{kWh/m}^2$. A pesar de que los nuevos códigos técnicos de edificación han obligado a recortar de manera drástica esas cifras en el norte peninsular, la energía necesaria por metro cuadrado para acondicionar un hogar sigue siendo considerablemente superior a la requerida en el litoral almeriense.

Del ladrillo antiguo a la edificación sostenible

 
La serie histórica contemplada en el Boletín Oficial del Estado abarca diversos periodos normativos que marcan los hitos del aislamiento en España: los edificios construidos antes de 1940, la etapa entre 1941 y 1979 (previa a la primera norma de condiciones térmicas NBE-CT-79), el periodo 1980-2006, la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación (CTE) en 2006, y las actualizaciones de exigencias de consumo casi nulo aprobadas a partir de 2019.

En Almería, el mayor salto adaptativo se ha concentrado en las dos últimas décadas, donde el crecimiento de municipios como El Ejido, Roquetas de Mar, Huércal de Almería o la propia capital ha coincidido con la aplicación de las normativas de eficiencia más estrictas.

El reto pendiente para la provincia no reside en los nuevos desarrollos residenciales, sino en la rehabilitación energética del parque construido en la segunda mitad del siglo XX, clave para equiparar la eficiencia de los barrios consolidados a los estándares de la edificación del siglo XXI.

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