Tomatito es un referente de la guitarra, reconocido no sólo por su talento y visión interpretando flamenco, sino también por la grandeza para saber dialogar con otras músicas, en especial el jazz. Anoche, previamente a su concierto en el Auditorio Maestro Padilla, José Fernández recogió el Premio ‘Georgia Jazz Club en memoria de Serafín Cid’, en el marco del 34º Festival Internacional de Jazz de Almería, valorando su extraordinaria trayectoria artística, su relación con el jazz y su proyección internacional como embajador de Almería.
El concejal de Cultura, Educación, Museos y Tradiciones, Joaquín Pérez de la Blanca, ha sido el encargado de entregar esta distinción al guitarrista almeriense. Durante su intervención, ha destacado que es “una persona especial para esta ciudad” y ha subrayado el orgullo que supone “reconocer a un artista que ha paseado el nombre de Almería por el mundo. Ha sabido compatibilizar una brillante trayectoria internacional, sin perder el vínculo con la tierra que le vio nacer”.
Por su parte, Tomatito ha agradecido al Ayuntamiento de Almería y al Festival Internacional de Jazz esta distinción, que ha recibido con especial emoción. Durante sus palabras, ha defendido el valor de la música como lenguaje universal y ha afirmado que “sin música, el mundo sería ruido”. También ha destacado la riqueza que supone trabajar y “compartir experiencias con diferentes estilos musicales, desde el flamenco hasta otras expresiones musicales”.
Tras recoger el premio, el guitarrista almeriense brindó uno de los grandes momentos del 34ª Festival Internacional de Jazz de Almería, Almerijazz, con un concierto, en el que realizó un recorrido por ese universo sonoro en el que el flamenco se expresa en toda su riqueza y encuentra espacios para el diálogo con otras músicas. Acompañado por su grupo, construyó un concierto de contrastes, con momentos de intensidad rítmica, pasajes de gran sensibilidad y un dominio del instrumento que puso de manifiesto la madurez de su lenguaje musical.
Una velada para seguir disfrutando de la personalidad inconfundible de la guitarra de Tomatito, y de un toque que reúne la hondura y el compás de la tradición flamenca con una extraordinaria libertad interpretativa, capacidad de improvisación y una manera muy particular de hacer cantar a las seis cuerdas.
A lo largo de la actuación, el guitarrista estuvo arropado por una formación que compartió protagonismo en la construcción de este universo musical. José del Tomate a la segunda guitarra, Bernardo Parrilla al violín, Morenito de Íllora, Kiki Cortiñas y Los Makarines al cante y las palmas, y Joni Cortés a la percusión acompañaron al maestro en una propuesta que puso en valor la complicidad entre músicos y la riqueza de los distintos lenguajes que conviven en su música. Especialmente expresivos han sido los momentos en los que Tomatito ha compartido miradas y gestos con los cantaores, evidenciando una conexión artística construida desde el conocimiento y la confianza.
Durante el concierto, Tomatito ha viajado musicalmente por la riqueza melódica de la rondeña con el carácter vivo y festivo de los jaleos. También ha interpretado de manera magistral alegrías, bulerías y soleá. Con ‘Two Much’, Tomatito abrió otra ventana a su inquietud musical y a su capacidad para explorar sonoridades que trascienden los límites tradicionales del género. El diálogo entre el flamenco y el jazz encontró también su espacio en esta propuesta.
El concierto ha ofrecido distintos momentos especialmente celebrados por el público. Uno de ellos ha sido la intervención de José del Tomate, hijo del maestro, a la segunda guitarra. Tomatito lo ha presentado con evidente orgullo, compartiendo con el Auditorio un espacio sonoro que ha puesto de manifiesto la continuidad de una tradición familiar profundamente vinculada al flamenco.
Anoche Tomatito volvió a demostrar que la raíz flamenca no está reñida con la exploración, sino que constituye precisamente el punto de partida desde el que construir nuevas formas de expresión. Una guitarra que mira al futuro sin perder de vista su origen y que encontró en Almerijazz un escenario natural para celebrar la libertad y la universalidad de la música.
El público ha respondido con entusiasmo durante toda la actuación y, especialmente, en el tramo final, cuando el Auditorio se ha puesto en pie para reconocer la entrega de los artistas. Una respuesta que ha reflejado la conexión especial entre Tomatito, su grupo y Almería.
Próximos conciertos