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Medio centenar de pacientes del Hospital Torrecárdenas se benefician de la microcirugía endoscópica transanal

Este tipo de intervenciones se llevan a cabo para la eliminación de pólipos y tumores rectales, permitiendo una recuperación más rápida del paciente

miércoles 23 de abril de 2014, 10:55h

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Medio centenar de pacientes del Complejo Hospitalario Torrecárdenas se han beneficiado de la microcirugía endoscópica transanal, un procedimiento quirúrgico que evita la cirugía abdominal abierta y facilita una recuperación más rápida. El centro incorpora desde el año 2008 esta técnica en su cartera de servicios, para la eliminación de pólipos y tumores rectales.

La microcirugía endoscópica transanal (TEM, por sus siglas en inglés) es un procedimiento quirúrgico que mejora la calidad y la eficacia de la intervención evitando, en aquellos casos en los que está indicada, la cirugía abdominal, que resulta mucho más agresiva para el paciente y requiere mayores cuidados postoperatorios. La nueva técnica posibilita una recuperación más rápida del paciente, que puede reincorporarse a su vida habitual en un corto periodo de tiempo.

La técnica TEM también se utiliza, si bien de forma menos frecuente, en otro tipo de lesiones, como fístulas perianales muy complejas, fístulas recto-vaginales, estenosis (estrechamiento) de suturas rectales y tumores retrorrectales, entre otras patologías.

La realización de estas intervenciones requiere un instrumental muy específico y un equipo multidisciplinar entrenado y con amplia experiencia en la cirugía colorrectal. El equipo de la Unidad de Cirugía Colorrectal del Complejo de Torrecárdenas, dirigido por el cirujano Ángel Reina, está integrado por los facultativos Francisco Rubio, Ricardo Belda, Antonio Álvarez, Manuel Ferrer e Isabel Blesa. Comenzó a utilizar esta técnica en el segundo semestre del 2008. Su incorporación ha situado al centro almeriense a la vanguardia en el tratamiento quirúrgico de los pólipos y tumores del recto, ya que en la actualidad, sólo se lleva a cabo en 15 centros hospitalarios del conjunto del Sistema Nacional de Salud.

Mediante este procedimiento, mínimamente invasivo, se sortean los inconvenientes de la cirugía abdominal, bien sea abierta o laparoscópica, que en la mayor parte de casos requiere la extirpación del recto y la realización de una sutura muy próxima al ano –con las alteraciones en la defecación y continencia que ello conlleva- e incluso, en aquellos pacientes con lesiones muy próximas al margen anal, la práctica de un estoma o exteriorización del intestino a través de la pared abdominal para realizar las deposiciones en una bolsa externa pegada al abdomen.

La microcirugía endoscópica transanal, reduce la aparición de complicaciones postoperatorias y tiene un impacto muy positivo en la calidad de vida del paciente tras la intervención, si se compara con cirugías más agresivas.

Rectoscopio

Mediante este procedimiento mínimamente invasivo se consiguen evitar los inconvenientes de la cirugía convencional -cirugía abierta o laparoscópica-, que en la mayor parte de casos consiste en la extirpación total o parcial del recto con una sutura muy próxima al ano, “lo que afecta de forma significativa a la calidad de vida del paciente, ya que le puede provocar incontinencia o necesidad de acudir con mucha frecuencia al baño o, por el contrario, dificultad evacuatoria”, explica la especialista. Esta cirugía también puede producir, en un número de casos importante, alteraciones urinarias y disfunción sexual. En otros pacientes ni siquiera es posible la conservación del ano debido a la proximidad de la lesión al margen anal, por lo que se hace necesario practicar una colostomía definitiva (exteriorización del intestino a través de la pared abdominal para realizar las deposiciones en una bolsa externa pegada al abdomen).

Por su parte, la microcirugía endoscópica transanal evita estas complicaciones al tratar directamente la lesión, por lo que la recuperación postoperatoria resulta muy satisfactoria.Mediante este procedimiento mínimamente invasivo se consiguen evitar los inconvenientes de la cirugía convencional -cirugía abierta o laparoscópica-, que en la mayor parte de casos consiste en la extirpación total o parcial del recto con una sutura muy próxima al ano, “lo que afecta de forma significativa a la calidad de vida del paciente, ya que le puede provocar incontinencia o necesidad de acudir con mucha frecuencia al baño o, por el contrario, dificultad evacuatoria”, explica la especialista. Esta cirugía también puede producir, en un número de casos importante, alteraciones urinarias y disfunción sexual. En otros pacientes ni siquiera es posible la conservación del ano debido a la proximidad de la lesión al margen anal, por lo que se hace necesario practicar una colostomía definitiva (exteriorización del intestino a través de la pared abdominal para realizar las deposiciones en una bolsa externa pegada al abdomen).

Por su parte, la microcirugía endoscópica transanal evita estas complicaciones al tratar directamente la lesión, por lo que la recuperación postoperatoria resulta muy satisfactoria.Mediante este procedimiento mínimamente invasivo se consiguen evitar los inconvenientes de la cirugía convencional -cirugía abierta o laparoscópica-, que en la mayor parte de casos consiste en la extirpación total o parcial del recto con una sutura muy próxima al ano, “lo que afecta de forma significativa a la calidad de vida del paciente, ya que le puede provocar incontinencia o necesidad de acudir con mucha frecuencia al baño o, por el contrario, dificultad evacuatoria”, explica la especialista. Esta cirugía también puede producir, en un número de casos importante, alteraciones urinarias y disfunción sexual. En otros pacientes ni siquiera es posible la conservación del ano debido a la proximidad de la lesión al margen anal, por lo que se hace necesario practicar una colostomía definitiva (exteriorización del intestino a través de la pared abdominal para realizar las deposiciones en una bolsa externa pegada al abdomen).

Por su parte, la microcirugía endoscópica transanal evita estas complicaciones al tratar directamente la lesión, por lo que la recuperación postoperatoria resulta muy satisfactoria.Este tipo de microcirugía endoscópica se realiza mediante un instrumento denominado rectoscopio, a través del cual se introduce un sistema óptico que permite una visión tridimensional de la zona afectada y el instrumental necesario para la intervención. El rectoscopio es un tubo metálico de una longitud variable, entre doce y veinte centímetros, a través del cual se insufla aire en el interior del recto con el objetivo de distenderlo y visualizar así mejor su interior. Incorpora, además, varios canales de trabajo –orificios en la entrada del tubo- por los que se introduce el instrumental quirúrgico necesario para poder extirpar al lesión.

La Unidad de Cirugía Colorrectal, dependiente de la Unidad de Gestión Clínica del Complejo Hospitalario Torrecárdenas participa además junto a otros 10 hospitales españoles en un estudio para determinar la eficacia de esta técnica microquirúrgica en algunas lesiones cancerosas de recto sin afectación de ganglios linfáticos, en las que previamente se ha aplicado un tratamiento conjunto de radioterapia y quimioterapia.
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