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Rafael Escuredo, nuevo Doctor Honoris Causa de la UAL, pide “no dar un paso atrás” en educación, sanidad o prestaciones sociales

Rafael Escuredo, nuevo Doctor Honoris Causa de la UAL, pide “no dar un paso atrás” en educación, sanidad o prestaciones sociales

El ex presidente andaluz ha señalado que la desigualdad se llama hoy Pacto Fiscal y que quienes cargan contra el Estado de las Autonomías “más que reformar el Estado, lo que buscan es una refundación

miércoles 23 de abril de 2014, 10:55h

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Rafael Escuredo Rodríguez, abogado y ex Presidente de la Junta de Andalucía (ocupó el cargo entre 1979 y 1984), ha recibido hoy la concesión de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Almería en un acto solemne celebrado en el Auditorio de la UAL. La Universidad de Almería, en el artículo 43 de sus Estatutos, contempla la investidura de Doctor Honoris Causa como una distinción propia en reconocimiento del valor y trascendencia de méritos científicos, culturales, o artísticos, concesión que queda limitada a un solo Doctor Honoris Causa por titulación cada cuatro años. Entre los anteriores Doctores Honoris Causa investidos por la Universidad de Almería destacan el científico y biólogo de origen almeriense Ginés Morata, el hispanista francés Bernard Vincent, el ex ministro de Educación y ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, el lingüista cuba Humberto López Morales o el matemático holandés Freddy Van Oystaeyen,

Tras la apertura de la solemne sesión de investidura por parte del Rector de la Universidad de Almería, Pedro Molina, se ha procedido a la lectura del acta de nombramientos como Doctor Honoris Causa, con la laudatio que ha hecho de Rafael Escuredo su padrino, el Profesor Doctor Juan Cano Bueso. Tras la investidura, ha tenido lugar el discurso de ingreso en el Claustro de la Universidad de Almería del nuevo Honoris Causa y, por último, la intervención del Rector de la UAL.

En ella, Pedro Molina señalaba que “la profesionalidad, honradez y honorabilidad” demostrada por Rafael Escuredo a lo largo de toda su trayectoria pública le hacen acreedor “con todo merecimiento” de la distinción hoy recibida. “Los universitarios de Almería y con ellos los andaluces y españoles, han de tenerlo como persona distinguida por su trayectoria personal al servicio de ideas y valores que consideramos vigentes”, decía el Rector en su discurso.
“Frente al olvido, más de dos millones de andaluces, entre ellos diez mil almerienses, quisimos responsabilizarnos de nuestro destino y tomar decisiones sobre él, y ahí el presidente Escuredo tuvo un decidido protagonismo”, señalaba el máximo responsable de la Universidad de Almería, que reconocía que en la actualidad existe “cierto alejamiento” del espíritu con el que nació la autonomía andaluza –auto exigencia, esfuerzo común, solidaridad- en la búsqueda de mayor libertad, democracia y justicia. Y, en ese sentido, justificaba el nombramiento de Rafael Escuredo como Doctor Honoris Causa como reconocimiento “al político profesional pero que no se eterniza y considera que todo servicio a los demás es pasajero y transitorio, al que dignifica el servicio a los demás”.

Emocionado y agradecido por el nombramiento
En su discurso de investidura, Escuredo ha hecho un repaso por su dilatada trayectoria política y profesional, pero no ha olvidado menciones personales: a sus padres, a su esposa Ana, a sus profesores, a compañeros de lucha antifranquista y a quienes le acompañaron en la reivindicación autonómica. El ex presidente andaluz reconocía sentirse “emocionado” con el nombramiento y señalaba que este Honoris Causa es una de las distinciones más importantes de todas las que ha recibido a lo largo de su trayectoria, “junto a la de Hijo Predilecto de Andalucía, la que más me llega al alma, la que más me emociona, y la que mejor cubre, con su piadoso manto, mis múltiples errores y defectos”.

“Nunca les agradeceré bastante a mis padres, a quienes dedico emocionalmente este doctorado, que en mi más tierna infancia me matricularan en un colegio laico, liberal y tolerante como era la Escuela Francesa de Sevilla. Allí me eduqué junto a otros niños provenientes de familias luteranas o protestantes, lo que supuso un choque frontal con los valores y costumbres de la vieja España nacional-católica imperante en aquél tiempo, aunque yo, entonces, no lo supiera. Y allí empecé a entender, poco a poco, que “el otro”, el diferente, el que estudiaba y jugaba conmigo, aunque formaba parte de una realidad social estigmatizada y no oficializada, marcaría para siempre mi forma de entender el mundo y la vida. Desde entonces nunca me he sentido ajeno a la verdad de quienes no piensan como yo”, decía, en los primeros impases de su discurso.

Después de hacer un repaso detallado del proceso que culminó en la aprobación del primer Estatuto de Autonomía, Escuredo se ha detenido en la situación actual. “Nuestra victoria el 28-F fue la victoria de todos […] Pero la lucha continúa. Y hoy la desigualdad, con otro nombre, se llama Pacto Fiscal. […] Aceptar esto sería un segundo error, éste de interpretación constitucional, que vulneraría gravemente nuestra Carta Magna”.

También ha apuntado que “frente a un Estado seudo autonómico, fuerte y embridado, que muchos sectores conservadores añoran, debemos contraponer una concepción del Estado, homogéneo y solidario, abierto y tolerante, cooperativo y superador de cualquier prejuicio que lo presente como si éste fuera la causa de los muchos males que hoy azotan a un mundo globalizado económicamente y desestructurado políticamente”.

Para el ex presidente andaluz es injusto que se trate de aprovechar la crisis para acrecentar el miedo de la ciudadanía y cargar contra el Estado de las Autonomías. “Acusaciones como las de que el Estado autonómico ha sido el responsable de una presunta ruptura del mercado único, del despilfarro económico o de un debilitamiento de la marca España, son moneda común en el discurso de quienes más que reformar el Estado, lo que buscan es la refundación del mismo”, decía.

Ni un paso atrás
En este punto, señalaba Rafael Escuredo lo curioso que resulta observar como en tiempos de bonanza económica nadie criticaba al Estado de las Autonomías, lo contrario de lo que ocurre ahora: “Todos ensalzaban sus virtudes y aplaudían la solvencia de unas instituciones que promovían el desarrollo económico y social, al tiempo que les proporcionaba ingentes beneficios”.

Escuredo afirmaba con rotundidad en su discurso que ahora a Andalucía le corresponde ser la “vanguardia” en la denuncia de “cuantos intereses espurios” busquen el adelgazamiento del Estado de las Autonomías y del Estado del Bienestar. “Nos corresponde el sagrado deber de no dar un paso atrás en los avances tan duramente alcanzados en materias como la educación y la cultura, la sanidad y las prestaciones sociales”.

Previo al discurso de investidura de Rafael Escuredo como nuevo Doctor Honoris Causa de la Universidad de Almería, su padrino en este solemne acto, el Profesor Doctor Juan Cano Bueso, presidente del Consejo Consultivo de Andalucía, señalaba en su laudatio que “nadie como Rafael Escuredo supo personificar la rebelión ciudadana que el pueblo andaluz protagonizó el 28 de febrero de 1980. Desde esa fecha hasta hoy, la doctrina del Derecho Público español viene conviniendo en la trascendencia que Andalucía tuvo para impedir un desafuero histórico consistente en descentralizar la periferia manteniendo la dependencia administrativa para el resto de los territorios de España”.

“Es de justicia decir que Rafael Escuredo, como Martin Luther King, también tuvo un sueño. Y ese sueño se había visto ya cumplido en el momento de su adiós el 16 de febrero de 1984. […] Su dimisión produjo un hueco imposible de llenar. Y, desde ese día, todos quienes le seguimos nos sentimos un poco más huérfanos. Con su marcha, la Política perdió a uno de los andaluces imprescindibles. Y hoy ha entrado con derecho en los libros de historia”, finalizaba su laudatio Cano Bueso.

Breve biografía de Rafael Escuredo
Rafael Escuredo Rodríguez (Estepa, Sevilla, 1944), se licenció en Derecho por la Universidad Hispalense en 1967, donde daría clases de Derecho del Trabajo hasta 1976. El año que comenzó a dar clases se afilió al PSOE y al año siguiente fundó un despacho laboralista en Sevilla junto a Felipe González y otras personalidades políticas en ciernes. Fue diputado tras las elecciones de 1977, periodo en el que negoció las condiciones de la preautonomía andaluza. El 2 de junio de 1979, Rafael Escuredo fue elegido presidente de la Junta de Andalucía, cargo que ocuparía hasta 1984.
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