El mercado de la vivienda en alquiler permanente en la provincia de Almería ha mostrado una notable estabilidad en el periodo comprendido entre los años 2018 y 2025, desmarcándose de la intensa contracción experimentada en el conjunto del Estado español. Durante este periodo de siete años, la oferta de arrendamiento de larga estancia en la provincia almeriense experimentó una ligera disminución de tan solo 182 viviendas, al pasar de 6.177 anuncios activos en 2018 a 5.995 en 2025. Este comportamiento moderado contrasta fuertemente con la dinámica general vivida en el país, donde la oferta total se redujo un 44 por ciento, pasando de 902.664 inmuebles en 2018 a 510.091 en 2025, lo que supuso una pérdida global de 392.573 viviendas en alquiler permanente.
En lo que respecta a la ciudad de
Almería, el comportamiento de la oferta disponible para alquiler de larga duración se mantuvo en parámetros igualmente estables en comparación con la severa pérdida de oferta de otros núcleos urbanos del Estado español. La capital almeriense contaba en 2018 con 2.983 anuncios de viviendas en alquiler permanente, cifra que descendió suavemente hasta los 2.927 inmuebles en 2025, lo que representa un ajuste de únicamente 56 viviendas a lo largo de todo el septenio. Esta variación contenida sitúa a la ciudad en un escenario de resistencia frente al acusado desplome registrado en grandes urbes españolas.
Si se analiza el contexto en Andalucía, el territorio andaluz registró en su conjunto un descenso de 34.403 anuncios de alquiler de larga estancia, al pasar de 136.003 viviendas en 2018 a 101.600 en 2025. Sin embargo, el comportamiento provincial ha sido sumamente desigual en el territorio andaluz. Sevilla encabezó la pérdida con 17.368 inmuebles menos, al caer de 35.115 a 17.747, seguida de Granada con una reducción de 8.258 viviendas, pasando de 20.427 a 12.169, y Cádiz, que perdió 5.108 anuncios, de 12.650 a 7.542. En Málaga la oferta bajó en 1.762 inmuebles, de 48.286 a 46.524, mientras que Córdoba retrocedió en 1.451 viviendas, de 7.336 a 5.885, y Huelva perdió 1.273 anuncios, disminuyendo de 3.508 a 2.235. En el extremo opuesto, Jaén fue la única provincia andaluza en la que la oferta creció, sumando 999 viviendas al pasar de 2.504 a 3.503, situando a la provincia de
Almería, con sus 182 anuncios menos, como la segunda demarcación con menor impacto negativo en la oferta del territorio andaluz.
El desglose por capitales andaluzas refuerza la posición de la ciudad de
Almería como un entorno de moderación dentro del mercado inmobiliario. Mientras que Sevilla capital destruyó 12.265 ofertas de alquiler permanente, pasando de 23.960 a 11.695, Granada capital restó 7.463 anuncios, cayendo de 15.577 a 8.114, y Málaga capital perdió 6.315 inmuebles, de 17.637 a 11.322. Por su parte, la ciudad de Córdoba registró 1.343 viviendas menos, al pasar de 6.345 a 5.002, Cádiz capital sufrió un recorte de 616 anuncios, de 1.542 a 926, y Huelva capital bajó en 396 ofertas, de 1.561 a 1.165. La única capital andaluza con balance positivo fue Jaén, que sumó 488 inmuebles para pasar de 1.323 a 1.811 anuncios, mientras que la ciudad de
Almería presentó una de las variaciones más pequeñas entre las capitales andaluzas con su contracción marginal de 56 viviendas.
A escala global dentro del Estado español, el comportamiento autonómico refleja retrocesos generalizados en la práctica totalidad de los territorios. La Comunidad de Madrid lideró las pérdidas con un ajuste de 137.411 anuncios, pasando de 252.442 en 2018 a 115.031 en 2025, lo que supuso una reducción del 54 por ciento. Le siguió Cataluña, con una caída del 71 por ciento al reducir su oferta en 124.582 viviendas, de 174.994 a 50.412. Asimismo, la Comunitat Valenciana recortó 14.499 alquileres, de 88.884 a 74.385, Galicia perdió 14.428 inmuebles, de 38.943 a 24.515, y Euskadi redujo su oferta en 10.766 anuncios, de 20.008 a 9.242. Otras comunidades autónomas con descensos importantes fueron Asturias con 10.411 viviendas menos, de 19.953 a 9.542; Baleares con 9.636 menos, de 26.717 a 17.081; Canarias con 8.676 menos, de 26.564 a 17.888; Castilla y León con 8.223 menos, de 35.282 a 27.059; Cantabria con 6.021 menos, de 11.800 a 5.779; Castilla-La Mancha con 4.553 menos, de 21.113 a 16.560; Aragón con 4.006 menos, de 15.002 a 10.996; Región de Murcia con 3.503 menos, de 17.126 a 13.623; Navarra con 1.623 menos, de 5.060 a 3.437; y Extremadura con 1.313 menos, pasando de 8.773 a 7.460. La Rioja destacó como la única comunidad autónoma con balance positivo al incrementar su parque disponible en 282 viviendas, pasando de 2.236 a 2.518 ofertas.
En la comparativa provincial de España, 41 de las 50 provincias sufrieron contracciones en el mercado del alquiler permanente desde el año 2018. Los descensos más agudos en términos absolutos se focalizaron en Madrid, con 137.411 viviendas menos, y Barcelona, con una caída de 116.151 anuncios al pasar de 155.719 a 39.568. Les siguieron Valencia con 20.118 ofertas menos, cayendo de 57.152 a 37.034, y Asturias con un retroceso de 10.411 viviendas. En el lado de las provincias que lograron aumentar su volumen de oferta sobresale Alicante, con un incremento de 4.312 inmuebles para situarse en 31.494 anuncios frente a los 27.182 de 2018. Igualmente sumaron viviendas las provincias de Castellón con 1.307 más, de 4.550 a 5.857; Jaén con 999 más; Cáceres con 396 más, de 3.004 a 3.400; y La Rioja con 282 más. También registraron incrementos menores las provincias de Ávila con 72 viviendas más, de 1.626 a 1.698; León con 252 más, de 3.440 a 3.692; Palencia con 176 más, de 1.156 a 1.332; y Teruel con 14 más, de 559 a 573. Otras provincias reflejaron descensos reducidos, tales como Huesca con 7 menos, de 1.292 a 1.285; Soria con 26 menos, de 685 a 659; Valladolid con 16 menos, de 5.212 a 5.196; y Segovia con 94 menos, de 2.640 a 2.546. En el resto de las demarcaciones, las reducciones abarcaron A Coruña con 6.791 menos, de 18.426 a 11.635; Álava con 474 menos, de 1.773 a 1.299; Albacete con 498 menos, de 3.184 a 2.686; Badajoz con 1.709 menos, de 5.769 a 4.060; Burgos con 1.402 menos, de 4.612 a 3.210; Ciudad Real con 1.015 menos, de 4.925 a 3.910; Cuenca con 544 menos, de 1.758 a 1.214; Girona con 3.173 menos, de 6.526 a 3.353; Guadalajara con 1.514 menos, de 3.605 a 2.091; Guipúzcoa con 2.404 menos, de 4.963 a 2.559; Lleida con 1.982 menos, de 4.233 a 2.251; Lugo con 626 menos, de 2.491 a 1.865; Ourense con 1.790 menos, de 4.629 a 2.839; Las Palmas con 7.746 menos, de 16.596 a 8.850; Pontevedra con 5.221 menos, de 13.397 a 8.176; Salamanca con 6.927 menos, de 14.863 a 7.936; Santa Cruz de Tenerife con 930 menos, de 9.968 a 9.038; Tarragona con 3.276 menos, de 8.516 a 5.240; Toledo con 982 menos, de 7.641 a 6.659; Vizcaya con 7.888 menos, de 13.272 a 5.384; Zamora con 258 menos, de 1.048 a 790; y Zaragoza con 4.013 menos, de 13.151 a 9.138.
El análisis centrado en las capitales de provincia pone de manifiesto situaciones aún más complejas de contracción del mercado inmobiliario en grandes núcleos urbanos. Madrid capital encabeza la pérdida absoluta de oferta en el Estado español al restar 117.558 anuncios, pasando de 202.484 en 2018 a 84.926 en 2025. El desplome resulta especialmente agudo en Barcelona capital, que sufrió un colapso del 83 por ciento en su oferta de alquiler permanente al perder 94.130 viviendas, descendiendo de 113.853 anuncios a tan solo 19.723 en 2025. Igualmente, València capital redujo su mercado en 18.465 anuncios, de 39.086 a 20.621. Frente a este escenario de acusado repliegue, un total de 10 capitales españolas lograron incrementar sus anuncios de alquiler entre 2018 y 2025. Las mayores ganancias absolutas correspondieron a Jaén con 488 viviendas más, Castellón de la Plana con 328 más, de 1.752 a 2.080, Palencia con 191 más, de 874 a 1.065, Logroño con 190 más, de 1.532 a 1.722, y Ávila con 183 más, de 916 a 1.099. Del mismo modo, experimentaron avances en la disponibilidad de arrendamiento permanente las capitales de León con 152 anuncios adicionales, Huesca con 149 más, de 300 a 449, Segovia con 91 más, de 1.538 a 1.629, Teruel con 49 más, de 192 a 241, y Cáceres con 25 más, de 2.289 a 2.314. En contraste con los grandes hundimientos urbanos, los datos de la capital almeriense confirman la preservación del parque residencial destinado al alquiler de larga estancia.
En el resto de las capitales del Estado español donde el alquiler permanente se redujo, las cifras completas recogen disminuciones diversas. Entre ellas figuran A Coruña con 2.140 anuncios menos, de 6.595 a 4.455; Albacete con 632 menos, de 2.766 a 2.134; Alicante con 2.638 menos, de 11.550 a 8.912; Badajoz con 2.005 menos, de 4.094 a 2.089; Bilbao con 4.596 menos, de 7.560 a 2.964; Burgos con 1.506 menos, de 3.645 a 2.139; Ceuta con 73 menos, de 282 a 209; Ciudad Real con 695 menos, de 2.825 a 2.130; Cuenca con 635 menos, de 1.361 a 726; Girona con 1.047 menos, de 1.754 a 707; Guadalajara con 580 menos, de 1.452 a 872; Las Palmas de Gran Canaria con 5.470 menos, de 9.939 a 4.469; Lleida con 1.392 menos, de 2.813 a 1.421; Lugo con 481 menos, de 1.785 a 1.304; Melilla con 89 menos, de 561 a 472; Murcia con 3.475 menos, de 11.056 a 7.581; Ourense con 1.683 menos, de 3.960 a 2.277; Oviedo con 5.926 menos, de 9.580 a 3.654; Palma con 6.443 menos, de 12.762 a 6.319; Pamplona con 1.005 menos, de 3.152 a 2.147; Pontevedra con 1.704 menos, de 2.834 a 1.130; Santa Cruz de Tenerife con 1.217 menos, de 3.360 a 2.143; Salamanca con 6.155 menos, de 13.181 a 7.026; San Sebastián con 2.056 menos, de 3.452 a 1.396; Santander con 3.420 menos, de 6.294 a 2.874; Soria con 9 menos, de 497 a 488; Tarragona con 1.017 menos, de 2.114 a 1.097; Toledo con 625 menos, de 2.345 a 1.720; Valladolid con 59 menos, de 4.139 a 4.080; Vitoria con 383 menos, de 1.573 a 1.190; Zamora con 150 menos, de 741 a 591; y Zaragoza con 3.692 menos, pasando de 11.470 a 7.778 anuncios.
La metodología de análisis empleada abarca la totalidad de las ofertas de arrendamiento permanente que se mantuvieron activas en la principal plataforma inmobiliaria durante los doce meses de 2018 y de 2025. Para asegurar la coherencia técnica de la comparativa, se ha aplicado el mismo criterio en ambos ejercicios temporales, contabilizando únicamente las viviendas destinadas al alquiler de larga estancia y excluyendo expresamente las publicaciones correspondientes a alquileres de temporada o arrendamiento por habitaciones.