Creo que algo tenemos que estar. Es evidente que ante las trampas y las mentiras que Pedro Sánchez va sembrando debe existir cierta preocupación en el personal que quiere una España sin odio entre sus ciudadanos, con h o sin ella. Aunque no crean que va a ser. fácil A lo largo de estos años ha usado el poder para sortear y ciscarse si llegaba el caso a todas las instituciones, ningunearlas o ponerlas a su favor. Hizo bueno a Zapatero con su proclama sobre “los buenos son ellos, frente a los malos, que son siempre los que no comulgan con sus ideas. Comenzó el gobierno prometiendo una amnistía a los delincuentes catalanes que tres años después ha conseguido, el Psoe perdona al que roba el dinero público, y el del mocho en la cabeza ya puede volver al país que se puso por montera, sacar de la cárcel a los asesinos de Eta, que por este lado viene cumpliendo dese el primer día. Con solo estos dos ejemplos ofrecidos y ampliamente comentados en estos años, sabemos de lo que es capaz el sátrapa marrullero de la Moncloa.
De la mente de este insurrecto político se puede esperar cualquier situación aberrante. Hay voces que dicen que nos está llevando a un nuevo enfrentamiento civil. No creo que sea su intención final, pero puede estar buscando una reacción en la acera de enfrente que él pueda aprovechar. Está preparando un fraude de ley, cuando la diputación permanente del congreso, con toda la legalidad que algunos reiteren, apruebe en contra del parlamento uno o dos decretos sobre vivienda rechazados por la mayoría de los diputados nacionales. A él que le importa la legalidad. La amnistía era inconstitucional un día, y cuando necesitó los votos del huido, era constitucional. ¿Para qué había puesto si no a Conde Pumpido al frente de ese tribunal? Es la marrullería personificada, y en ella se baña como si fue la playa de la Mareta. Es de imaginar que los marrulleros y los condes algún día acabaran sentados en el banquillo.
No era imposible desalojar Ceuta, y el domingo dio orden de que las playas quedaran limpias de personal. Ayer no podía, hoy si puedo. Todo en este hombre es igual. No tiene sentimiento alguno, no conoce lo que es la seriedad, la ética. A su hermano lo han condenado, y a él, cómo el que oye llover en Galicia. Condenarán a su esposa, y creen que se le empañarán los ojos, ni una mijita. Los jueces son unos fachas dirá. Ábalos está en la cárcel, ¿ha ido a visitarlo? ¿Le ha llevado tabaco, una sobrina para que le haga compañía, le ha llamado por teléfono? Si nos la tiene que meter doblá, prepárense, que, con su tribunal, sus jueces comprados, los fiscales en los que manda, los medios que paga y los contertulios, pechugonas o no, doblá nos la va a clavar.
Claro que hay que tener cierta preocupación ante Pedro el marrullero, pero que esta no empañe lo logrado: las urnas del 29N. Hay que vigilar las urnas, con veinte ojos, conocemos lo que quiso hacer en su partido, y no se jugaba tanto, ahora, con la justicia detrás suya y de su familia, no son trampas con las papeletas, van a ser elefantes lo que nos quiera meter en las urnas con tal de seguir mandando. Y no se lo pueden permitir los que tienen algo de poder, de dignidad y de vergüenza. Dignidad y vergüenza que no se le puede pedir a todos los que, de alguna manera, y desde distintos sectores de la sociedad vienen protegiendo a semejante marrullero político.
¿Y qué me dicen ustedes de la huelga de los sindicatos pagados por el gobierno contra la oposición?
¡Qué vergüenza dan! ¡Qué pena de país están dejando!