El vertiginoso cambio meteorológico registrado durante la jornada de este sábado ha impactado de lleno en el municipio de Huércal de Almería, donde un virulento episodio de tormenta y precipitación concentrada ha provocado serios contratiempos y destrozos. El principal damnificado por las inclemencias del tiempo ha sido el primer Mercado Medieval de la localidad, un evento festivo y comercial recién estrenado en el entorno de la Plaza de la Constitución y las vías adyacentes que ha visto interrumplida de forma traumática su actividad debido al vendaval y al agua caída en muy poco espacio de tiempo.
Las fuertes rachas de viento e intensos chubascos desatados a lo largo de la tarde han sorprendido tanto a los visitantes como a los mercaderes desplegados en la zona. El agua y el aire se han llevado por delante carpas, casetas de madera, adornos y multitud de puestos de venta ambulante de artesanía y gastronomía, provocando el colapso de gran parte del montaje instalado en el centro huercalense. La violencia del temporal ha obligado a detener apresuradamente los espectáculos previstos, las demostraciones de oficios antiguos y las actuaciones de animación con el objetivo de priorizar la seguridad de las familias congregadas y de los propios trabajadores.
El paso del frente tormentoso por este enclave de la comarca del Bajo Andarax se enmarca en un aviso de inestabilidad meteorológica que ha afectado a diversos puntos de la provincia. Más allá de los notorios daños materiales sufridos en el recinto del mercado temático, las escorrentías e intensas precipitaciones han generado problemas de tránsito en las vías urbanas de la localidad, complicando el desplazamiento de los vecinos y obligando a extremar la precaución al volante ante el rápido estancamiento de agua.
Las inmediaciones del casco histórico de Huércal de Almería presentan notables desperfectos como consecuencia del arrastre de lonas, puestos y enseres que salieron despedidos con las ráfagas meteorológicas. Los organizadores y artesanos afectados continúan evaluando la magnitud de las pérdidas materiales en sus mercancías e infraestructuras a la espera de ver cómo evoluciona el tiempo en las próximas horas para determinar la viabilidad del resto de la programación.