El espacio natural de la Sierra de Oria ha sido el escenario elegido para devolver a la naturaleza a dos jóvenes especímenes de águila imperial ibérica. Estas rapaces, recogidas de su hábitat original en territorio granadino cuando apenas eran crías, completaron su proceso de desarrollo e instrucción para la supervivencia en las instalaciones de la
Junta de Andalucía destinadas a la atención de fauna amenazada.
Previo a su liberación en el monte público almeriense, los animales superaron con éxito una etapa de adiestramiento centrada en el perfeccionamiento del vuelo y las técnicas de caza. Con el propósito de vigilar sus desplazamientos, identificar sus zonas de asentamiento provisional y estudiar cómo interactúan con otros grupos de la misma especie, a ambos ejemplares se les ha colocado un dispositivo de localización GPS.
El acto de suelta contó con la participación de autoridades locales y representantes de la administración autonómica en la provincia de
Almería, quienes destacaron la labor continuada que desarrollan los equipos técnicos, biólogos y agentes del medio natural. Entre las labores fundamentales que se ejecutan dentro del plan de conservación destacan la modificación de torretas de electricidad para evitar accidentes, la supervisión de fincas y el rastreo de sustancias tóxicas prohibidas en el campo.
La recuperación del águila imperial en la Comunidad andaluza muestra una tendencia muy favorable, alcanzando en el presente ejercicio las 191 parejas en etapa reproductora, un dato que contrasta con la precaria situación de hace un cuarto de siglo, cuando apenas se contabilizaban una treintena. Este avance ha permitido que la especie vuelva a estar presente en zonas del sector oriental donde se había extinguido a comienzos del pasado siglo.
En la geografía almeriense se observa un incremento constante de ejemplares jóvenes, atraídos por la abundancia de presas como el conejo de monte. Gracias al rastreo por satélite, los especialistas han detectado ya la consolidación de los primeros núcleos estables en la provincia, registrándose incluso la construcción de una plataforma de anidamiento por parte de una pareja durante esta temporada.
El águila imperial ibérica es una de las aves más amenazadas del planeta y habita de forma exclusiva en la península. Aunque en la década de los setenta su población global no llegaba a los cincuenta pares reproductores, el trabajo conjunto entre el Estado, las distintas comunidades, colectivos ecologistas y propietarios de terrenos ha permitido superar en la actualidad el millar de parejas en todo el país.
A pesar de estos avances, los expertos señalan que las colisiones y descargas en tendidos de energía siguen representando cerca de la mitad de los fallecimientos no naturales de estas rapaces. Asimismo, preocupa el repunte de incidentes relacionados con disparos intencionados, una amenaza frente a la que se busca la implicación del sector cinegético para proteger a un superdepredador vital para el equilibrio de los ecosistemas locales.