Coexphal destaca el incremento del 12% en los precios como el principal factor que ha permitido compensar el descenso del volumen comercializado, mientras alerta de que producir es cada vez más caro por el encarecimiento de fertilizantes, combustibles, plásticos y mano de obra
La campaña hortofrutícola 2025-2026 en la provincia de Almería se ha cerrado con un balance marcado por una menor producción, una recuperación significativa de los precios y una nueva escalada de los costes de producción que continúa estrechando los márgenes de rentabilidad de los agricultores. A pesar de este escenario, las empresas asociadas a Coexphal han conseguido incrementar su facturación un 8% respecto a la campaña anterior gracias al aumento medio del 12% en los precios, que ha compensado la caída del 4% del volumen comercializado.
Estos son algunos de los principales datos avanzados por la organización durante la tradicional presentación del balance provisional de campaña celebrada en el mes de julio, antes de la presentación del informe definitivo que tendrá lugar el próximo 25 de septiembre durante la Asamblea General de Coexphal.
El presidente de la organización, Juan Antonio González, explicó que las cifras presentadas constituyen "una radiografía lo más real posible del ejercicio hortofrutícola de nuestra provincia", elaborada por el Departamento de Inteligencia de Mercado de Coexphal a partir de la información recopilada entre las 141 empresas que integran la asociación, de las cuales 98 son empresas hortofrutícolas.
En este sentido, recordó el peso que tiene la organización dentro del sector almeriense al representar aproximadamente el 70% de la producción y cerca del 80% de la exportación de frutas y hortalizas frescas, lo que convierte estos datos en un fiel reflejo del comportamiento del principal motor económico agrícola de la provincia.
"La campaña hortofrutícola 2025-2026 nos ha dejado un descenso de la producción y un incremento de los precios junto a una subida importante de los costes de producción", resumió el presidente, quien subrayó además que estos resultados "reflejan la fuerza de nuestro sector y la importancia de nuestras empresas asociadas para el conjunto de la provincia, de Andalucía y también de España". "Seguimos siendo la huerta y la despensa de Europa", afirmó.
Casi tres millones de toneladas comercializadas
El director gerente de Coexphal, Luis Miguel Fernández, fue el encargado de desgranar los datos económicos de una campaña que calificó como atípica por el comportamiento simultáneo de la oferta y los precios.
Según explicó, las empresas asociadas han comercializado casi tres millones de toneladas de frutas y hortalizas, alcanzando una facturación próxima a los 2.500 millones de euros.
Fernández destacó que la principal característica del ejercicio ha sido el comportamiento inverso entre producción y precios. "Hemos tenido un 12% más de precios, una caída del 4% del volumen, pero este incremento de precios ha hecho que la facturación haya sumado un 8% más que el año pasado".
El responsable de Coexphal recordó que durante las dos campañas anteriores la producción comercializada había experimentado crecimientos, mientras que este año se ha producido una contracción de la oferta. Sin embargo, "el alza de precios nos permite sostener el crecimiento de ingresos".
La rentabilidad vuelve a verse amenazada por los costes
No obstante, desde la organización insistieron en que los datos de facturación no reflejan por sí solos la realidad económica del sector.
"Ya no se puede hablar exclusivamente de ingresos sin tener en cuenta los costes", afirmó Fernández, quien recordó que el incremento continuo de los gastos de producción está reduciendo de manera progresiva la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.
Los costes medios unitarios han aumentado un 4,7%, acelerando el crecimiento respecto al 1,5% registrado la campaña anterior.
Entre los principales incrementos destacan:
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27% más en fertilizantes y abonos.
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50% más en combustibles.
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5% más en plásticos.
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3,1% de incremento en los costes de mano de obra, la partida de mayor peso dentro de la estructura de costes de las explotaciones.
Según explicó Fernández, "el contexto económico y geopolítico que existe actualmente en el mundo está afectando directamente a nuestro sector, que depende de la importación de numerosos insumos esenciales para la producción".
El calabacín lidera la recuperación de la campaña
Por productos, el calabacín se convirtió en el cultivo con mejor comportamiento económico de toda la campaña.
Después de dos ejercicios consecutivos de caída de ingresos, el cultivo apenas redujo su producción un 2%, mientras que los precios experimentaron un espectacular incremento del 36%, permitiendo elevar la facturación un 34% respecto a la campaña anterior.
Fernández calificó este comportamiento como "el vuelco más llamativo de la campaña", aunque recordó que también ha soportado un incremento de costes del 5,2%.
La berenjena mantiene su tendencia positiva
Otro de los cultivos más destacados ha sido la berenjena, que continúa consolidando la recuperación iniciada el año anterior.
Aunque la producción descendió un 9%, las empresas asociadas consiguieron vender el producto un 31% más caro que en la campaña anterior, lo que permitió incrementar los ingresos un 19%.
Además, fue uno de los cultivos donde el aumento de costes resultó ligeramente más contenido, situándose en torno al 3,9%.
El pepino mejora todos sus indicadores económicos
El pepino también protagonizó una de las mejores campañas de los últimos años.
Tras un ejercicio anterior marcado por un fuerte incremento de la producción y estabilidad en los precios, esta campaña registró una reducción del 5% en el volumen, pero una subida del 25% en las cotizaciones, lo que impulsó la facturación un 18%.
Todo ello pese a soportar un incremento del 5,3% en sus costes de producción.
El tomate frena su pérdida de superficie
El tomate, uno de los cultivos históricos del campo almeriense, ofrece algunos síntomas de estabilización.
La producción descendió un 2%, una caída inferior a la registrada el año anterior, cuando alcanzó el 4%, mientras que los precios crecieron un 16%.
Para Coexphal, estos datos permiten afirmar que "se está frenando la caída tanto en superficie como en volumen de tomate", circunstancia que consideran una noticia positiva para el sector.
No obstante, el cultivo también sufrió un incremento del 4,5% en los costes.
El pimiento acusa los problemas fitosanitarios
La cara menos positiva entre los principales cultivos bajo invernadero la protagonizó el pimiento, cuya facturación cayó un 6%.
La producción descendió un 10%, un retroceso que desde Coexphal atribuyen fundamentalmente a los problemas fitosanitarios registrados durante el inicio de campaña, especialmente por la incidencia del Thrips parvispinus y la araña roja, además de factores meteorológicos.
Fernández mostró su confianza en que el trabajo desarrollado por el grupo de expertos permita evitar que esta situación vuelva a repetirse en la próxima campaña.
A pesar del descenso productivo, el precio aumentó un 21%, aunque no fue suficiente para compensar completamente la pérdida de volumen.
La lechuga mantiene la estabilidad
Fuera de los cultivos protegidos, la lechuga volvió a mostrar un comportamiento muy estable.
La producción apenas descendió un 2%, mientras que los precios crecieron un 2%, permitiendo aumentar la facturación un 1%.
Según explicó Fernández, de no haberse producido los problemas puntuales de pulgón registrados durante los meses de enero y febrero, el volumen comercializado habría sido incluso superior.
Sandía y melón evolucionan de forma muy distinta
En los cultivos de primavera, la evolución ha sido desigual.
La sandía rompió la dinámica de fuertes revalorizaciones registrada en las dos campañas anteriores. Aunque la producción aumentó un 3%, el precio descendió un 8%, provocando una caída del 5% en la facturación.
Desde Coexphal explicaron que, pese a haber disfrutado de buenas cotizaciones durante buena parte del mes de mayo, las bajadas registradas a comienzos de junio terminaron condicionando el resultado final de la campaña.
Por el contrario, el melón mejoró notablemente su comportamiento respecto al ejercicio anterior. La producción aumentó un 12%, consolidando una evolución positiva en este cultivo, cuyos datos definitivos serán ampliados durante la presentación oficial del balance completo de campaña prevista para el próximo mes de septiembre.
Coexphal presentará el balance definitivo en septiembre
La organización anunció que todos estos datos serán completados y ampliados durante la 49 Asamblea General de Coexphal, prevista para el próximo 25 de septiembre, donde se ofrecerá el balance definitivo de la campaña hortofrutícola 2025-2026 junto a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.
Con estas cifras provisionales, el sector hortofrutícola almeriense vuelve a demostrar su capacidad para sostener el crecimiento económico incluso en un contexto marcado por la reducción de la oferta, el incremento de los costes y la incertidumbre internacional, aunque desde Coexphal insisten en que la rentabilidad de las explotaciones continúa dependiendo cada vez más de la evolución de unos costes de producción que siguen creciendo a un ritmo superior al deseado.