María Rubí, Cintia Merino y Joaquín Pavón protagonizaron un espectáculo dedicado especialmente a las personas mayores, organizado por el Área de Familia, Inclusión e Igualdad
Hay canciones que no solo se escuchan: también se recuerdan, se cantan y forman parte de la historia personal de quienes las han hecho suyas durante décadas. La copla volvió anoche, sábado, a ocupar un lugar protagonista en la Feria de Almería con un festival que reunió a cerca de un millar de personas en la Plaza de la Constitución, en una velada dedicada especialmente a las personas mayores y abierta, al mismo tiempo, a toda la sociedad.
Organizado por el Área de Familia, Inclusión e Igualdad del Ayuntamiento de Almería, el espectáculo convirtió uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad en un gran escenario para la canción española, reivindicando la copla como patrimonio musical, cultural y sentimental. Una propuesta que permitió a varias generaciones compartir canciones que permanecen en la memoria colectiva y que, décadas después, continúan emocionando.
Sobre el escenario, Cintia Merino, Joaquín Pavón y María Rubí ofrecieron un recorrido por algunos de los grandes títulos del repertorio de copla y canción española, alternando interpretaciones individuales y momentos compartidos. María Rubí abiró la velada y ejerció además como presentadora y maestra de ceremonias, conduciendo el espectáculo con cercanía y dinamismo.
El repertorio realizó un amplio recorrido por distintos registros de la copla, desde la intensidad dramática de ‘Torre de arena’, ‘La Salvaora’ o ‘Se nos rompió el amor’, hasta canciones tan populares como ‘Que no daría yo’, ‘Se acabó’, ‘Cobarde’, ‘La Loba’, ‘Déjala correr’, ‘Vendedora de coplas’, ‘Mi amigo’, ‘Mi vida privada’, ‘Señorita’ y ‘En el último minuto’.
María Rubí sumó la experiencia de más de tres décadas sobre los escenarios y una interpretación marcada por la teatralidad, la emoción y el conocimiento profundo de la canción española. Su voz y su forma de contar cada historia desde el escenario aportaron una dimensión especialmente cercana a una velada concebida para recordar y celebrar.
Cintia Merino aportó al espectáculo la fuerza y personalidad que caracterizan su manera de interpretar la canción española. La artista gaditana, con una voz de marcada raíz flamenca y una gran capacidad para transmitir emoción, abordó los temas desde una interpretación intensa y expresiva, en la que la tradición de la copla convive con una mirada contemporánea. Su presencia permitió conectar la herencia de este género con las nuevas generaciones de intérpretes.
Joaquín Pavón ofreció una interpretación de carácter y sensibilidad, demostrando su capacidad para afrontar un repertorio que exige tanto dominio vocal como capacidad narrativa. El artista sevillano se desenvolvió con naturalidad en los registros más pasionales de la copla, aportando una voz joven a canciones que forman parte de la banda sonora sentimental de varias generaciones.
La copla demostró una vez más que su capacidad para emocionar permanece intacta y que la tradición no solo se conserva cuando se recuerda, sino también cuando se comparte y vuelve a cantarse. El concierto de anoche dio continuidad al protagonismo que la Feria de Almería concede a las personas mayores, cada día y con actos especiales como el Homenaje a los Mayores del pasado lunes.