La consejera de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, Loles López, ha puesto de manifiesto en una reciente comisión parlamentaria la necesidad de reconocer todas las realidades familiares y subrayar la importancia de la conciliación y la corresponsabilidad. Durante su intervención, destacó el papel fundamental que desempeña la familia como un espacio de apoyo, afecto y aprendizaje a lo largo de toda la vida.
“La familia es lo más importante que tenemos, es donde damos nuestros primeros pasos, nuestras primeras palabras y donde aprendemos lo que es el amor, el cariño y los valores”, afirmó López. Resaltó que los vínculos familiares son duraderos y se mantienen incluso cuando las personas comienzan a llevar una vida independiente.
Una red de apoyo vital
En este contexto, definió a la familia como “una red de apoyo para toda la vida”, un lugar al que recurrimos tanto en momentos difíciles como para compartir alegrías. La consejera dejó claro que “en Andalucía caben todo tipo de familias” y defendió que “todas tienen libertad absoluta y son igual de importantes, nada de modelos específicos”.
López enfatizó que las políticas públicas deben adaptarse a las diversas realidades demográficas y económicas, considerando las circunstancias particulares de cada unidad familiar. Mencionó situaciones específicas como las familias monoparentales y numerosas, así como aquellas con personas con discapacidad o en situación de dependencia.
Conciliación y corresponsabilidad
Otro aspecto destacado por la consejera fue la necesidad de avanzar en temas de conciliación y corresponsabilidad, un asunto que consideró relevante para toda la sociedad andaluza. “Las mujeres tenemos derecho a conciliar nuestra vida laboral y familiar”, subrayó, haciendo un llamado a la implicación colectiva para interiorizar esta corresponsabilidad como parte del día a día y promover un cambio cultural significativo.
López concluyó afirmando: “Cuando creamos una familia, es para compartir momentos, ilusión y compañía, pero también responsabilidades”. Enfatizó que las mujeres “no queremos ser heroínas, queremos ser felices”, reflejando así una visión moderna sobre el papel de la familia en nuestra sociedad actual.