La lucha contra la propagación de plagas fitosanitarias en las explotaciones agrícolas de la provincia de Almería ha entrado en una etapa de máxima supervisión e intervención normativa. Con más de novecientas revisiones técnicas efectuadas sobre el terreno, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha formalizado ya un total de 272 expedientes sancionadores destinados a penalizar los incumplimientos de las medidas de control obligatorio. La mayor parte de las infracciones detectadas corresponden a la inobservancia del protocolo fijado para el levantamiento de los cultivos afectados por el insecto trips parvispinus, una negligencia que facilita la expansión de la plaga hacia los invernaderos vecinos y pone en riesgo la viabilidad de las fincas colindantes.
El análisis pormenorizado de la evolución epidemiológica de este vector y el diseño de nuevas líneas de actuación centraron la mesa de trabajo celebrada en las dependencias de la Delegación Territorial del Gobierno autonómico en la ciudad de Almería. En el encuentro participaron los principales agentes de la producción y la comercialización hortofrutícola, representados por entidades como Hortyfruta, Coexphal, Asaja, COAG, UPA y Ecohal, junto al secretario general de Agricultura, Ganadería y Fondos Agrarios de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera, además de diversos responsables técnicos e institucionales. Tras la puesta en común de las inquietudes del sector, el Ejecutivo autonómico acordó convocar para la próxima semana un comité técnico en el seno de la Mesa de Expertos, cuyo objetivo prioritario será evaluar las propuestas planteadas y definir respuestas coordinadas para frenar la incidencia del insecto.
Durante las deliberaciones, la representación institucional reconoció la elevada complejidad de la coyuntura que atraviesan los agricultores de la provincia, con un impacto singularmente acusado en las plantaciones de pimiento. En este contexto, Gómez Galera remarcó la disposición de la administración para actuar codo con codo junto a los productores, las organizaciones agrarias y las empresas comercializadoras, movilizando todos los recursos normativos y técnicos al alcance para contener el problema. A este respecto, se enfatizó que la prioridad absoluta de la estrategia pública pasa por garantizar el cumplimiento estricto de las reglas establecidas, muy especialmente en lo concerniente a las labores de retirada y destrucción del material vegetal infectado.
En sus intervenciones, el responsable autonómico argumentó que no es admisible que las irregularidades cometidas por un reducido número de explotaciones pongan en peligro el esfuerzo y la dedicación de la mayoría de los agricultores que sí ejecutan las medidas adecuadamente. De igual modo, recordó que el procedimiento de arranque es de obligado cumplimiento y resulta determinante para evitar la propagación cruzada entre fincas, haciendo un llamamiento expreso a la corresponsabilidad de todos los actores de la cadena agraria. La eficacia de los controles preventivos, según subrayó la administración, depende de la implicación global de la actividad agrícola, entendiendo la sanidad vegetal como una tarea y un compromiso compartido por todo el tejido productivo.
De forma paralela, la reunión permitió transmitir un mensaje de absoluta tranquilidad hacia los mercados de distribución y la ciudadanía consumidora. Las operaciones de comercialización y exportación del pimiento cosechado en la provincia de
Almería discurren con total normalidad y plenas garantías sanitarias, confirmándose que la presencia del
trips parvispinus en las plantas no altera la calidad alimentaria ni altera las cualidades organolépticas del producto. La administración autonómica reiteró que la hortaliza almeriense mantiene intactos sus estándares de excelencia y valoró la elevada profesionalidad y capacidad de respuesta del tejido hortofrutícola, un factor decisivo para consolidar la confianza tanto en los circuitos comerciales de todo el Estado como en las plataformas internacionales de exportación.
Los asistentes al encuentro coincidieron en que el campo se encuentra en estos momentos en una de las fases de mayor incidencia del insecto, si bien se confía en que la bajada de temperaturas anunciada para la próxima semana contribuya a atenuar la propagación de la plaga, dado que las condiciones ambientales más frescas reducen la movilidad y la reproducción de la especie. Sin embargo, la
Junta de Andalucía ha dejado claro que esta perspectiva meteorológica no supondrá una relajación de la disciplina inspectora, manteniéndose activos los dispositivos de vigilancia en las explotaciones. Asimismo, se examinaron diversas peticiones del sector para reforzar la supervisión sobre el terreno, optimizar las pautas de retirada vegetal, potenciar la investigación científica y solicitar formalmente ante el Ministerio competente la autorización excepcional de nuevas herramientas fitosanitarias de control.