Amnistía Internacional (AI) eleva a 50 los casos de agresiones contra migrantes en Ceuta que ha documentado desde el 30 de julio, cuando miles de personas extranjeras entraron irregularmente en la ciudad autónoma. La organización suma 28 episodios a los 22 que denunció en su primera investigación, a finales de septiembre.
AI afirma que los abusos han continuado de forma persistente. De los nuevos casos, atribuye 22 a personal militar, seis a la Policía Nacional y uno a la Guardia Civil. Según el trabajo de campo realizado entre el 23 y el 26 de octubre, 18 episodios ocurrieron después de que el Ministerio de Defensa anunciara la apertura de una investigación interna para esclarecer las informaciones iniciales.
Agresiones documentadas y testimonios
La organización sostiene que, tras el anuncio de Defensa, cabía esperar que cesaran los malos tratos, pero señala que estos persisten y que sus responsables han actuado con impunidad y, en algunos casos, siguen haciéndolo.
AI describe un patrón en el que efectivos militares despiertan por la noche a personas migrantes que duermen en la calle, golpeándolas con porras, patadas y puñetazos. La entidad afirma que ha contrastado partes médicos y testimonios que describen lesiones compatibles con el uso de defensas rígidas reglamentarias, fracturas en extremidades, traumatismos craneoencefálicos que requirieron puntos de sutura, descargas con armas Taser y rociadas con espray de pimienta.
Entre los testimonios recogidos figura el de un padre de tres hijos, quien denunció que hacia las tres de la madrugada del 24 de octubre recibió descargas en el pecho con un arma Taser en la carretera de Sidi Embarek. Según su relato, se mareó, vomitó y se desvaneció; nadie lo llevó al hospital y, al despertar, se marchó andando sin contar lo sucedido a su familia por miedo a preocuparla.
Relatos de violencia y situación de los menores
La ONG también recogió el caso de un ciudadano tunecino de 40 años que, según denunció, fue agredido en la playa Benítez. El hombre perdió la visión de un ojo durante dos semanas tras recibir un golpe en el rostro, en lo que describió como su segundo episodio de violencia militar. Sobre el primero, relató que un soldado rajó su tienda y que le robaron el móvil, la documentación, 50 euros, el tabaco y los teléfonos.
Un joven de 27 años denunció que el 5 de octubre, cerca de un supermercado, un grupo de entre seis y ocho militares lo acorraló, le dio patadas y le roció con espray de pimienta. Activistas humanitarios lo trasladaron después al hospital.
AI documentó asimismo casos graves anteriores a finales de septiembre. Un joven de 20 años que trabajaba como mimo contó que 16 soldados lo obligaron a desnudarse a punta de pistola, lo grabaron con sus teléfonos y le exigieron que bailara bajo amenazas de muerte. Afirmó que desde entonces no duerme, apenas sale a la calle y siente que los militares lo miran; también indicó que había denunciado los hechos y que no podría olvidarlos. En otros episodios, las víctimas fueron atadas a árboles con bridas y golpeadas, o sufrieron fracturas de tobillo tras ser empujadas desde puentes.
Menores y actuaciones policiales
La organización alerta de la desprotección de los menores migrantes no acompañados en Ceuta. Calcula que al menos 500 siguen durmiendo en la calle, sin acceso a una alimentación adecuada y expuestos a la violencia de miembros de las fuerzas militares y de seguridad del Estado, así como de particulares.
En esta segunda investigación, AI documentó abusos contra 13 menores. Entre ellos, un joven de 17 años que, según la denuncia, fue agredido en dos ocasiones durante octubre: recibió golpes de porra en la cabeza y, después, golpes en las piernas cuando intentaba huir. Los menores entrevistados relataron bofetadas y amenazas directas, además de la destrucción deliberada o el robo de sus teléfonos y documentos por parte de militares, lo que les impedía contactar con sus familias o denunciar.
AI registró también siete casos de malos tratos atribuidos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, algunos durante operativos policiales para desalojar a migrantes de los lugares donde dormían.
Organizaciones humanitarias y demandas de AI
Amnistía Internacional expresa preocupación por lo que considera un intento de criminalizar a entidades de ayuda humanitaria en Ceuta. Califica de escalada el registro judicial realizado el 22 de octubre en la sede de No Name Kitchen y la apertura de un procedimiento penal por un presunto delito de organización criminal, una acusación que la organización considera carente de bases sólidas.
AI sostiene que la posición de la Fiscalía en este caso contrasta con lo que considera falta de proactividad en la investigación de las denuncias de torturas y malos tratos atribuidos a personal militar. Añade que las organizaciones humanitarias proporcionan alimentos, atención médica y acompañamiento a personas vulnerables, la mayoría de las cuales viven en la calle, y advierte de que criminalizarlas impediría su trabajo y dejaría más desamparadas a personas que ya se encuentran en una situación precaria.
La organización pide que se ordene a las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado el cese inmediato de los ataques y hostigamientos contra personas migrantes, incluidas palizas, humillaciones, vejaciones e iniciativas de perfilamiento racial.
Residencia temporal y respuesta institucional
Entre otras medidas, AI reclama a la Fiscalía que inste a conceder autorizaciones temporales de residencia a quienes denuncien la violencia sufrida por parte de militares y a quienes puedan intervenir como testigos, siempre que se encuentren en situación administrativa irregular. Respecto a No Name Kitchen, pide que se cierre la investigación por organización criminal y que se garantice que periodistas, personal de organizaciones humanitarias y activistas de derechos humanos puedan trabajar en Ceuta sin agresiones, amenazas ni obstáculos.
AI informa de que ha escrito a la Presidencia del Gobierno y al Ministerio de Defensa para pedir órdenes expresas que pongan fin a la violencia contra migrantes en Ceuta y solicitar información sobre la investigación anunciada por el Ministerio. La organización precisa que no ha obtenido respuesta.
La noticia en cifras
| Cifra | Dato atribuido a Amnistía Internacional o recogido en la noticia |
|---|
| 50 casos | Agresiones documentadas por AI contra migrantes en Ceuta desde el 30 de julio, tras añadir 28 episodios a los 22 comunicados anteriormente. |
| 28 nuevos episodios | La noticia los desglosa en 22 atribuidos a personal militar, seis a la Policía Nacional y uno a la Guardia Civil; ese desglose suma 29. |
| 18 episodios | Según AI, ocurrieron después del anuncio del Ministerio de Defensa de abrir una investigación interna. |
| 23-26 de octubre | Fechas del trabajo de campo realizado por la organización para la nueva investigación. |
| 13 menores | Casos de abusos específicos contra menores documentados por AI en esta segunda oleada de investigaciones. |
| Al menos 500 menores | Estimación de AI sobre menores migrantes no acompañados que continúan durmiendo en las calles de Ceuta. |
| 7 casos | Casos de «malos tratos» registrados por AI por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. |