La dirección del
PSOE en la Comunidad ha puesto en marcha la maquinaria electoral para las municipales de 2027 al convocar el proceso de primarias en las ocho capitales provinciales y en las localidades de más de 20.000 habitantes, una cita que tendrá una repercusión directa en
Almería, donde la contienda interna ya cuenta con aspirantes confirmados.
La hoja de ruta aprobada por la organización marca la apertura del periodo de inscripción de precandidaturas del 4 al 7 de septiembre. Aquellos militantes que decidan optar a encabezar las listas en municipios de mayor tamaño o capitales deberán recabar el respaldo de entre el 15 y el 20 por ciento de la afiliación local entre el 9 y el 16 de septiembre. De validarse más de una propuesta, los aspirantes dispondrán de una fase informativa entre el 17 y el 25 de septiembre antes de la votación fijada para el sábado 26 de septiembre, quedando el 3 de octubre como fecha prevista para una eventual segunda vuelta.
Las normas internas de la formación eximen de acudir a las urnas a los regidores socialistas en activo que pretendan revalidar sus cargos, salvo que más de la mitad de la militancia municipal exija el proceso y obtenga el beneplácito del comité de listas del partido en el país. Esta condición permite proteger la continuidad de las alcaldías actuales, mientras que en las grandes plazas donde la formación ejerce la oposición se promoverá la elección directa por la base.
En el caso concreto de
Almería, el escenario político local arranca con movimiento previo tras confirmarse el paso al frente de la actual portavoz en el Ayuntamiento, Fátima Herrera, así como del edil Antonio Ruano para tomar el relevo de la candidatura que en los anteriores comicios lideró Adriana Valverde. Una situación de pugna interna similar a la que se perfila en otros grandes núcleos de la Comunidad autonómica durante las próximas semanas.
No obstante, la secretaría general a cargo de María Jesús Montero ha abogado por dar prioridad al diálogo interno en las agrupaciones locales, promoviendo consensos que permitan cerrar candidaturas unitarias y evitar la confrontación en votaciones directas siempre que sea posible.