La alcaldesa de El Ejido, Julia Ibáñez, junto al concejal de Juventud, Educación y Participación, Javier Rodríguez, ha mantenido un encuentro con el tatuador profesional y artista contemporáneo Sergio Martínez, conocido artísticamente como Sergio Bang, para interesarse por su trayectoria y su proyección internacional.
Hasta ahora, el artista ha desarrollado su trayectoria profesional en Nueva York, donde es cofundador de Minimal New York, un estudio de tatuaje y arte ubicado en Brooklyn en el que ha consolidado una identidad artística propia. Tras varios años lejos de su tierra, ha decidido regresar a El Ejido con la ilusión de poner en marcha un espacio de formación en el que compartir sus conocimientos y experiencia, y contribuir al desarrollo de las nuevas promesas del mundo del tatuaje.
Durante el encuentro, Julia Ibáñez ha puesto en valor “el talento de ejidenses que, a través de su creatividad y esfuerzo, llevan el nombre de El Ejido más allá de nuestras fronteras para luego emprender en el municipio”, y ha destacado “la importancia de dar visibilidad a trayectorias que proyectan la imagen del municipio en distintos ámbitos artísticos y profesionales”.
Por su parte, Sergio Martínez ha explicado que en su trabajo encuentra inspiración en diversas fuentes. Su obra se nutre de la fotografía artística, el cine documental y el arte contemporáneo, entre otras fuentes. En el plano musical, encuentra inspiración en el blues del Sáhara, el flamenco contemporáneo, el jazz etíope y otras propuestas contemporáneas.
El tatuador ejidense colabora en la actualidad con Andrés Hernández en su estudio, Red Koi. Con más de una década de trayectoria en el municipio, y después de haber trabajado en Alemania y Suiza, Andrés está especializado en el tatuaje de inspiración japonesa, una disciplina artística que cuenta con un número reducido de profesionales especializados en España.
Con más de una década de trayectoria, Sergio Martínez ha desarrollado su práctica en torno al hiperrealismo, tanto en color como en blanco y negro. Su trabajo se distingue por la precisión en el detalle, el control de la luz y la profundidad tonal, con el objetivo de que cada pieza conserve su fuerza sobre la piel.
Su trabajo en el mundo del tatuaje nació de su pasión desde niño por el dibujo, una inquietud que le llevó a estudiar Bellas Artes en la Universidad de Cuenca y a experimentar con diferentes técnicas y estilos, dedicando especial atención al arte de las letras.