La conservación de la biodiversidad agrícola vivió una jornada emotiva en el centro de investigación Las Palmerillas, donde se rindió homenaje a los agricultores veteranos de la provincia de Almería que han preservado la riqueza vitícola de la zona. En un acto promovido por el Grupo Ecologista Mediterráneo (GEM) junto a la Fundación Cajamar, cerca de un centenar de asistentes respaldaron el trabajo continuado durante más de tres décadas para evitar la extinción de unas doscientas variedades autóctonas de uva de mesa.
El escenario del encuentro sirvió de escaparate para mostrar los frutos que han marcado la historia agrícola almeriense, entregando reconocimientos a figuras clave de esta tradición. Entre los homenajeados figuró Pilar López Salvador, vecina de
Instinción y pionera en el impulso de la cultura parralera en la comarca del Andarax. Su distinción puso en valor el papel determinante de las mujeres en el manipulado y embellecimiento del producto previo a su exportación internacional. La consejera del Banco de Crédito Cooperativo, María López, fue la encargada de hacerle entrega del galardón.
Uno de los momentos más llamativos de la cita llegó con el aplauso dedicado a Laureano Cantón Salmerón, procedente de
Huécija y considerado con sus 104 años el agricultor en activo más longevo del Estado dentro de este sector. Cantón recibió el galardón de manos de Ramón Gil, director de las instalaciones, en reconocimiento a su entrega constante a la labor del campo. Por su parte, el veterano agricultor Juan Gómez Gómez, de 90 años, acudió acompañado por sus familiares para visibilizar el rescate de la variedad denominada uva del Cortijo del Calvo, procedente de El Parador de
Roquetas de Mar y preservada a través de una única cepa madre conocida.
La lista de distinciones se completó con el reconocimiento concedido al catedrático de Geografía Emilio Ferre Bueno, natural de
Íllar, al cumplirse medio siglo de su influyente estudio sobre la evolución del cultivo en la comarca del Almanzora. Tras recibir el premio del investigador Juan José Hueso, el docente recalcó el impacto histórico del cultivo en el mapa socioeconómico almeriense, remarcando que en períodos complejos el parral funcionó como un motor esencial que garantizó el sustento de miles de familias.
Durante la sesión, la dirección del centro experimental repasó más de cincuenta años de innovación agronómica y ratificó la alianza suscrita con el colectivo ecologista para establecer una parcela de conservación permanente. Este reservorio biogenético permitirá cultivar y proteger de forma indefinida las especies nativas de la provincia. La jornada, conducida por el coordinador de la campaña Antonio Rubio Casanova, concluyó con una muestra botánica y el reparto de racimos entre el público participante.