La sección penal de la Audiencia Provincial de Almería ha ratificado de manera íntegra la pena de dos años y seis meses de privación de libertad impuesta a un automovilista que, tras consumir bebidas alcohólicas, sufrió una salida de vía con el turismo que manejaba en el término municipal de Fines, provocando el fallecimiento de uno de los pasajeros que viajaba en la parte trasera.
El dictamen judicial convalida el pronunciamiento previo dictado por el Juzgado de lo Penal, atribuyendo al procesado la autoría de un delito de homicidio derivado de una imprudencia grave, en concurso con una infracción contra la seguridad del tráfico. Asimismo, la resolución de los magistrados ratifica la retirada del permiso de conducción de cualquier clase de vehículo autopropulsado por un espacio de tres años y medio.
Los hechos enjuiciados se remontan a la noche del 4 de julio del año 2021. El encausado, que acumulaba apenas un trimestre de experiencia al volante desde la obtención de su licencia, circulaba por el trazado de la carretera autonómica A-334 a la altura de Fines en compañía de tres conocidos. En el transcurso del viaje, dos de los acompañantes iniciaron una disputa verbal en el habitáculo. En un punto del recorrido, el chófer perdió por completo la estabilidad del automóvil, desplazándose hacia la banquina derecha hasta terminar volcando.
A resultas del fuerte impacto, un joven de 21 años que ocupaba la plaza posterior derecha perdió la vida de forma instantánea debido a un traumatismo craneal de extrema gravedad. El fallecido no hacía uso del dispositivo de retención en el momento del vuelco. A este respecto, los magistrados de la Audiencia han desestimado los argumentos de la defensa, fundamentando que el deceso vinculado a la conducción bajo los efectos del alcohol constituye jurídicamente una negligencia severa de forma independiente a si el afectado portaba o no el cinturón, puesto que dicha circunstancia no tuvo incidencia alguna en la pérdida de control del coche.
La patrulla de la guardia civil que acudió al lugar del siniestro practicó los preceptivos test de alcoholemia al investigado. El dispositivo de medición arrojó unos valores de 0,69 y 0,68 miligramos de alcohol por cada litro de aire exhalado en las pruebas sucesivas, duplicando ampliamente las tasas máximas que tolera el código de circulación.
Por otra parte, los tribunales han decretado la libre absolución para la mujer que viajaba en el asiento del copiloto. El fallo considera que no existen elementos de prueba suficientes para sostener que, en mitad de la riña con su pareja, accionara de forma violenta el mecanismo de dirección del utilitario forzando de este modo la maniobra fatal.