www.noticiasdealmeria.com

Defender el Estado de Derecho

Defender el Estado de Derecho
Ampliar
Por Rafael Leopoldo Aguilera
domingo 01 de noviembre de 2026, 11:47h
Add to Flipboard Magazine. Compartir en Meneame

Escucha la noticia

 

Cada día percibo en los círculos en donde me relaciono un mayor compromiso con la defensa del Estado de derecho, de nuestras instituciones y de nuestra democracia, en volver a ese espíritu que permitió pasar de un régimen político a otro con la aquiescencia mayoritaria suficiente, no de todos, los procuradores de las Cortes Generales el día 18 de noviembre de 1978, de la ley a la ley a través de la ley. 

Hay que dar un paso al frente como un compromiso personal con nuestra patria, nuestro país, nuestra sociedad, con todos los ciudadanos y ciudadanas, por respecto a los que nos precedieron en la gobernanza y el bien común, y sobre todo y ante todo por adquirir un compromiso con las generaciones actuales y futuras en uno de los momentos más convulsos de la historia de España en donde desde el materialismo de la izquierda y derecha e izquierda independentista llevan años marcando la polarización de la agenda pública. 

Hay que defender el Estado de derecho en España sin ninguna expresión de relativismo, yendo a votar el 29 de noviembre, es el más mínimo compromiso que se les requiere a los ciudadanos a pie de calle para desmontar todo el entramado de corrupción, mejores y mayores mecanismos de control, especialmente, en las empresas públicas.

Hay que defender al Estado del abuso del poder que se está llevando a cabo a través de los reales decretos leyes saltándose todos los procedimientos y mecanismos de la legislación ordinaria, que es como debe de funcionar un Estado, no a golpes de subjetivas y arbitrarias razones de urgencia y extraordinaria necesidad impregnadas de un interés selectivo y sesgado de los intereses generales del conjunto de la comunidad nacional. 

Tenemos que defender la separación de poderes y los contrapesos institucionales. Empezando por defender la independencia de jueces y magistrados. Que el Consejo del General del Poder Judicial no sea capturado por los partidos políticos. Pero tampoco el Tribunal Constitucional, ni el Tribunal de Cuentas, ni el Defensor del Pueblo, ni el Consejo de Estado y otros. Sin esa independencia, el poder puede ser un rodillo con vía libre para el abuso. Y detrás de cada abuso los perjudicados somos nosotros, tu y yo, los ciudadanos. Paz y Bien. Ánimo y Adelante.