En pleno siglo XXI, mientras algunos se llenan la boca hablando de modernidad, vecinos de Almería siguen viviendo con pozos negros en sus casas y rezando para que no llueva. Ocurre en La Almadraba, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Una situación indignante que demuestra qué pasa cuando la gestión municipal se reduce a la propaganda.
La alcaldesa tiene que dar la cara y explicar qué va a pasar con las obras de saneamiento tras renunciar la Junta de Andalucía al proyecto de agrupación de vertidos. Ambas actuaciones estaban vinculadas por un convenio firmado en 2020: la Junta asumía la agrupación de vertidos y el Ayuntamiento la red municipal, valorada en 1,4 millones y cuya redacción se aprobó el pasado 20 de febrero de 2025. Ahora la Junta ha tirado la toalla y la señora Vázquez guarda un silencio atronador.
Pero la hemeroteca no perdona. El 7 de enero de 2020, Juanma Moreno, Ramón Fernández-Pacheco y Carmen Crespo protagonizaron una gran foto para anunciar un convenio «histórico» de más de 10,6 millones. Prometieron que las obras se ejecutarían entre 2020 y 2022. El entonces alcalde presumió de gestión «sin retrasos» y el presidente andaluz, de haber sacado el proyecto de un cajón. Siete años después la red sigue sin existir.
Por si fuera poco, en 2025 volvieron a escenificar la misma promesa. La alcaldesa se fotografió con su predecesor, ya consejero, y aseguró que la licitación estaba prevista para el segundo semestre de 2025. Hoy, tras el plante autonómico, la señora Vázquez calla. Para la foto siempre está disponible; cuando los proyectos fracasan, desaparece.
Pero es que hablamos de un servicio básico y de familias que sufren inundaciones cada vez que hay tormenta. Y también de una irresponsabilidad mayúscula: el propio Plan de Ordenación del Parque Natural señala la mala depuración como una de las principales amenazas para sus recursos. ¿De qué sirve alardear de ecologismo si se abandona un proyecto clave para la protección de todo Cabo de Gata?
La señora Vázquez tiene que aclarar de inmediato si va a mantener la inversión municipal y qué solución va a estos vecinos y vecinas. Ya basta de que se echen las culpas entre administraciones. La Almadraba no necesita más titulares ni más posados; necesita alcantarillado, seguridad en sus viviendas y respeto. Gobernar no consiste en anunciar una obra siete veces, sino en ejecutarla. Y tras casi siete años de gestión del PP, el saldo es claro: muchas fotos y ni un solo metro de tubería.