Un tribunal de jurado será el encargado de enjuiciar a los hermanos M.A.F.C. y C.J.F.C. por un presunto delito de asesinato tras el crimen perpetrado el pasado 2 de mayo en
Berja. La víctima, J.G.M., un hombre de 37 años perteneciente a un clan rival, fue asesinado a tiros a corta distancia cuando se encontraba en la puerta de un bar situado en una gasolinera.
Fuentes judiciales han confirmado a Europa Press que las acusaciones han concretado los delitos durante la comparecencia desarrollada esta semana en el Tribunal de Instancia 1 de Berja, si bien la defensa de los acusados solicitó el sobreseimiento de la causa.
Asesinato, tentativa y ajuste de cuentas
La Fiscalía achaca a ambos acusados, que se encuentran en prisión provisional desde el 22 de mayo, un presunto delito de asesinato. Según los indicios, el crimen se habría cometido mediante un ataque sorpresivo, previamente planeado, y para el que se habría utilizado un arma de fuego con el fin de asegurar el resultado fatal. La víctima falleció prácticamente al instante debido a un shock hipovolémico, provocado por uno de los cinco disparos que recibió a la altura del costado izquierdo, considerado "mortal de necesidad". Cuatro de los disparos fueron recibidos por la espalda, a apenas un metro de distancia.
La acusación particular, ejercida por el letrado Javier Salvador del despacho Aránguez Abogados, eleva la petición de delitos, atribuyendo a los acusados un delito de asesinato por el crimen de J.G.M., y un segundo delito de asesinato en tentativa agravado contra el hijo menor del fallecido, de 13 años, al entender que también hubo un intento de arrebatarle la vida al menor.
Además del fallecido, el ataque también causó heridas por un disparo en el brazo al hermano del asesinado, que fue trasladado al Hospital de Poniente. El hijo menor del finado, que se encontraba en el lugar de los hechos, resultó ileso físicamente.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 15:50 horas del 2 de mayo en la rambla de la Juvilla, a las afueras del casco urbano de Berja. J.G.M. se encontraba almorzando con familiares en un bar de la estación de servicio cuando fue atacado.
Según las pesquisas policiales, los investigados se dirigieron al lugar en la furgoneta de uno de ellos, armados con una pistola que, según los testigos, fue empleada contra la víctima sin que los agresores se bajaran del vehículo. Tras el ataque, los sospechosos huyeron rápidamente en dirección a El Ejido, lo que motivó un amplio despliegue policial. El vehículo fue localizado horas después, y la investigación de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil permitió el arresto de ambos sospechosos 18 días después de los hechos.
La investigación atribuye este crimen a un posible ajuste de cuentas. Este extremo estaría motivado por un suceso anterior ocurrido en marzo en la Loma de la Mezquita de El Ejido, cuando un familiar del hombre asesinado en Berja mató a tiros al hijo y sobrino de 16 años de los ahora investigados, justo antes de suicidarse.