El espíritu de una de las leyendas más grandes de la historia de la música volvió a tomar vida anoche en la capital almeriense. El Auditorio Maestro Padilla colgó el cartel de "no hay billetes" para recibir a ‘Queen Revolution’, la aclamada banda italiana que demostró por qué es considerada uno de los tributos más potentes y fieles del continente europeo.
Durante 120 minutos de pura energía, el público de Almería se entregó a un repertorio que es parte del ADN emocional de varias generaciones, confirmando una vez más el éxito de las propuestas integradas en el programa ‘Invierno Cultural’ del Ayuntamiento de Almería.
Una ejecución técnica impecable
El peso del espectáculo recayó sobre Nino Bolletieri, conocido artísticamente como Nix Mercury. Su formación como docente de canto y piano quedó patente en cada nota, logrando una mimesis vocal y escénica con el fallecido Freddie Mercury que fue mucho más allá de la simple imitación. Al piano, Bolletieri guio con maestría un recorrido por más de veinte himnos inmortales, desde la potencia de One Vision hasta la emotividad de We Are the Champions.
En el apartado instrumental, la fidelidad sonora fue la nota dominante. Vito Dematteis, en el rol de Brian May, hizo gala de más de dos décadas de experiencia con solos de guitarra precisos que levantaron al público de sus asientos. La estructura rítmica, fundamental en el sonido de la banda británica, estuvo perfectamente defendida por Luigi (John Deacon) y Giuseppe (Roger Taylor), dotando al directo de una solidez profesional.
Almería, capital del rock legendario
La puesta en escena no se quedó atrás. Con una cuidada iluminación, proyecciones visuales y los icónicos cambios de vestuario que definieron la carrera de Queen, el concierto se convirtió en una experiencia inmersiva. El evento, que contó con la producción local de Diego Bravo, refuerza la apuesta de la concejalía de Cultura, liderada por Diego Cruz, por traer espectáculos de alta calidad que conecten con la sensibilidad de los almerienses.
El "llenazo" en el Maestro Padilla no es casualidad; es el reflejo de un público fiel que busca revivir la banda sonora de su vida con el máximo respeto y calidad técnica posible. Temas como Bohemian Rhapsody, I Want to Break Free o Radio Ga Ga resonaron en un recinto que, una vez más, demostró que Almería tiene hambre de buena música.