www.noticiasdealmeria.com

El temporal de viento y agua tumba el gran pinar de Almería

El temporal de viento y agua tumba el gran pinar de Almería
(Foto: @josestormchaser)

La saturación hídrica del suelo y las rachas huracanadas provocan el descalce masivo de ejemplares en las cumbres, amenazando la seguridad y el ecosistema forestal de la provincia

lunes 16 de marzo de 2026, 06:00h
Add to Flipboard Magazine. Compartir en Meneame

Escucha la noticia

La Sierra de los Filabres, considerada históricamente como el auténtico pulmón verde de la provincia de Almería, está viviendo una de sus jornadas más negras debido a una combinación meteorológica de efectos devastadores de las ultimas borrascas, tal y como ha recogido el fotógrafo @josestormchaser, a quien también corresponde la imagen que ilustra este reportaje.

El temporal que azota el sureste del Estado español ha descargado precipitaciones con una persistencia tal que los suelos de las zonas altas han alcanzado lo que técnicamente se conoce como capacidad de campo. Este estado de saturación absoluta implica que el sustrato de montaña ha perdido toda su capacidad de absorción, convirtiéndose en una masa inestable y sin cohesión que ha dejado de ejercer su función de anclaje para el sistema radicular de los árboles.

La situación se ha vuelto crítica al sumarse a este fenómeno un empuje mecánico del viento de extrema violencia, que encuentra en las copas de los pinos un obstáculo insalvable, provocando un efecto vela que termina por arrancar los ejemplares de raíz ante la imposibilidad del terreno de sostener su peso y estructura.

El desastre forestal se está ensañando con especial virulencia en la cara norte de la sierra, un área de la geografía de Almería que por su propia orientación tiende a retener mayores niveles de humedad y que se encuentra plenamente expuesta a los flujos de viento más gélidos y potentes del temporal. En las cumbres que circundan puntos estratégicos como Calar Alto y los términos municipales de Velefique, Gérgal y Bacares, el paisaje ha cambiado de forma drástica en apenas unas horas.

La caída de árboles no se produce de forma aislada, sino que el desplome de los ejemplares más expuestos está generando un efecto dominó de consecuencias imprevisibles, donde el peso de un pino al caer arrastra a los contiguos, ya de por sí debilitados por la inestabilidad del suelo empapado. Esta dinámica ha creado un escenario de peligro extremo que ha obligado a las autoridades a desaconsejar cualquier tipo de tránsito por la zona, ya que muchos árboles permanecen en un equilibrio precario, pendientes de caer ante la mínima racha de viento adicional.

Las infraestructuras de montaña de la provincia de Almería también están sufriendo las consecuencias directas de este fenómeno natural. El desplome masivo de vegetación ha provocado el bloqueo de numerosas pistas forestales y carreteras secundarias que dan acceso a las zonas de mayor altitud, complicando enormemente las labores de vigilancia y las posibles intervenciones de emergencia. Los daños no son solo materiales o logísticos, sino que el impacto ecológico para el patrimonio natural almeriense es de una magnitud difícil de cuantificar a corto plazo. La pérdida de pinos adultos, que han tardado décadas en consolidarse en estas cotas, supone una degradación inmediata del hábitat y deja el terreno totalmente vulnerable ante futuros episodios de lluvias torrenciales, ya que ha desaparecido la protección natural que la cubierta vegetal ofrece contra la erosión del suelo y el lavado de nutrientes.

Ante la persistencia de las condiciones adversas, la seguridad de las personas se ha convertido en la prioridad absoluta para los servicios de emergencia desplegados en el interior de la provincia. La combinación de suelos que han perdido su capacidad de sujeción y vientos que actúan con una fuerza mecánica implacable convierte a los bosques de los Filabres en una zona de exclusión de facto hasta que el temporal remita por completo.

La recuperación de este espacio emblemático de Almería requerirá de una evaluación profunda una vez que la estabilidad del terreno lo permita, aunque los expertos ya advierten de que la fisonomía de las cumbres del norte provincial tardará años en recuperarse de este descalce masivo que ha transformado el paisaje forestal en un campo de restos leñosos y lodo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios