La provincia de Almería ha despertado consternada ante la tragedia ocurrida en el municipio de Rioja, donde un tiroteo en una zona rural ha acabado con la vida de una mujer de 38 años y ha dejado a su marido en estado crítico. El suceso, que tuvo lugar en la mañana de este martes, ha roto la tranquilidad de la barriada de El Marraque, movilizando un despliegue sin precedentes de las fuerzas de seguridad en busca del presunto autor, quien es el hermano del herido y cuñado de la fallecida.
Los hechos se desencadenaron poco antes de las once de la mañana en una propiedad situada en la rambla Conquín. Un aviso al servicio de Emergencias 112 de la Junta de Andalucía alertaba sobre detonaciones en un cortijo de difícil acceso, ubicado cerca de la carretera que une Rioja con Pechina. Al llegar al lugar, los efectivos de la guardia civil hallaron el cuerpo sin vida de Rosa, que presentaba un impacto de bala mortal. Su esposo, Antonio, también había sido alcanzado por los disparos en la cabeza, aunque fue evacuado de urgencia por sus propios familiares hacia el Hospital Universitario Torrecárdenas, en la capital de Almería.
Uno de los pocos residentes de la zona, Luis, relató la confusión inicial al verse sorprendido por el operativo mientras realizaba labores agrícolas. Según sus propias palabras: "Estaba con el tractor en el campo y no he escuchado nada. Me he dado cuenta de que algo había pasado cuando he visto pasar camino a la rambla muchos coches de la Guardia Civil y justo delante de donde estaba yo trabajando se han parado dos 'patrol' y me han preguntado cómo se llegaba a la rambla. Después, se han bajado varios guardias civiles con fusiles y chalecos antibalas. Y ya me han dicho otros vecinos que habían matado a Rosa y que a su marido, Antonio, le habían pegado un tiro en la cabeza".
Mientras el herido era intervenido quirúrgicamente en la Unidad de Cuidados Intensivos, el entorno del hospital almeriense se llenaba de allegados, obligando a la guardia civil a reforzar la vigilancia para mantener el orden.
Paralelamente, en el escenario del homicidio, los especialistas en criminalística trabajaban en la reconstrucción del ataque, que al parecer se ejecutó con un arma de fuego corta. La mujer fallecida deja cuatro hijos huérfanos tras este ataque por la espalda que ha dejado helada a una comunidad de apenas 1.600 habitantes.
La búsqueda del sospechoso se intensificó tras descartarse que permaneciera atrincherado en el cortijo. Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECI) realizaron una entrada táctica en la vivienda, confirmando que el agresor había logrado escapar del sitio tras disparar a sus familiares. Actualmente, existe una orden de búsqueda y captura activa para localizar al fugitivo en un caso que vuelve a teñir de luto la comarca del Bajo Andarax, sumándose a otro asesinato ocurrido hace escasos meses en la misma zona.