La ciudad de Almería ha consolidado su compromiso con la salud emocional de aquellos ciudadanos que enfrentan la pérdida de un hijo. Bajo el abrigo del Espacio Alma, la asociación ‘Alma y Vida’ desarrolla una labor fundamental de acompañamiento integral, un recurso que ha sido puesto en valor por la concejala de Familia, Inclusión e Igualdad, Paola Laynez, y el delegado territorial de Salud de la Junta de Andalucía, Juan de la Cruz Belmonte. Este colectivo, que inició su andadura en la provincia el pasado año, ya atiende a 25 familias almerienses, extendiendo su mano no solo a los progenitores, sino también a hermanos y abuelos que transitan por este difícil proceso.
El origen de esta red de apoyo se remonta a 2004, cuando dos madres que habían perdido a sus hijos a causa del cáncer decidieron canalizar su dolor en ayuda para otros. Según explica Francisco Manso, presidente de la entidad a nivel regional, la asociación nació al detectar un vacío asistencial en el soporte emocional ante situaciones de extrema vulnerabilidad. Hoy en día, la organización cuenta con medio millar de usuarios repartidos en 25 grupos por toda la comunidad autónoma. En el caso concreto de la capital almeriense, el consistorio facilita tanto las instalaciones como los medios técnicos necesarios para que las psicólogas especializadas, Francisca Rosa y Belén Ávila, realicen su labor de forma altruista.
La relevancia de este servicio queda patente en su estrecha colaboración con el sistema sanitario, ya que siete de cada diez personas que acuden a la asociación lo hacen por derivación directa de la sanidad pública. Juan de la Cruz Belmonte ha incidido en que el bienestar ciudadano depende directamente de sentirse arropado en los episodios más oscuros, reafirmando el apoyo institucional a estas iniciativas que cuidan la salud mental. Por su parte, Paola Laynez ha querido lanzar un mensaje de aliento a quienes sufren en silencio, subrayando que es posible hallar un nuevo sentido a la existencia tras una tragedia de tal calibre y recordando que estas familias cuentan con el respaldo total de la administración local.
El modelo de gestión de ‘Alma y Vida’ ha traspasado fronteras, despertando el interés de expertos en países como México o Estados Unidos. Más allá de las terapias de grupo semanales, el colectivo fomenta la creación de vínculos a través de actividades al aire libre, jornadas de convivencia o rutas de senderismo. La oferta se completa con herramientas digitales que incluyen talleres de yoga enfocados a la gestión de las emociones o cursos de escritura terapéutica. Desde la asociación insisten en que, aunque el duelo es un camino personal y pausado, contar con la guía adecuada es la clave para no afrontar la soledad del vacío de manera aislada.