La duodécima legislatura del Parlamento de Andalucía arranca con una profunda transformación interna en la que la provincia de Almería juega un papel crucial. La mitad de la delegación almeriense se estrenará en los escaños en una sesión constitutiva que devolverá a las mujeres el control mayoritario de la cámara con 55 diputadas de un total de 109 asientos, una situación de predominio femenino que no se registraba desde los comicios de 2015. Este nuevo equilibrio coincide con una renovación sin precedentes, ya que exactamente el mismo número de parlamentarios pisará por primera vez el hemiciclo andaluz tras el veredicto de las urnas.
El equilibrio de género en el nuevo mapa político se apoya de manera desigual según las formaciones. Mientras que el PSOE y Adelante Andalucía destacan por contar con un mayor número de representantes femeninas que masculinos en sus filas, aportando quince y cinco diputadas respectivamente, el PP sumará veintiséis parlamentarias a la cámara. Por su parte, la bancada de Vox contará con siete mujeres y la coalición Por Andalucía estará representada por dos diputadas en este periodo que arranca.
En lo que respecta a la entrada de nuevas figuras, el PP encabeza el proceso de transformación con veintidós incorporaciones, un movimiento especialmente visible en Málaga, donde la práctica totalidad de sus parlamentarios debutan. En este grupo de incorporaciones populares destacan varios miembros de la Junta de Andalucía en funciones, como Carolina España, Rocío Blanco, Arturo Bernal, Antonio Sanz, Jorge Paradela, José Antonio Nieto y Rocío Díaz. Desde Almería, los populares incorporan a los consejeros Ramón Fernández-Pacheco y María del Carmen Castillo, mientras que un histórico de la provincia como Pablo Venzal mantiene su escaño.
Por la bancada del PSOE, diecisiete nuevos diputados ocuparán los asientos del antiguo hospital de las Cinco Llagas. Entre los nombres más relevantes se encuentra la candidata a la presidencia del Ejecutivo autonómico, María Jesús Montero, junto a figuras del municipalismo y la política provincial como Paco Reyes y Silvia Mellado. En el ámbito de Almería, los socialistas ejecutan un relevo completo de sus representantes parlamentarios, estrenando como cabeza de lista a su secretario de organización, José Nicolás Ayala, una estrategia similar a la seguida en Cádiz con Juan María Cornejo.
El resto del arco parlamentario también experimenta relevos significativos. Vox introduce seis caras nuevas en el Parlamento, destacando las líderes de lista por Córdoba y Granada, Paula Badanelli y Beatriz Sánchez Agustino, mientras que en territorio almeriense opta por la continuidad con Rodrigo Alonso y Juan José Bosquet. Por su parte, Adelante Andalucía aporta seis nuevos nombres logrando conservar los escaños de José Ignacio García y Begoña Iza, sus referentes por Cádiz y Sevilla. Finalmente, Por Andalucía renueva a cuatro de sus cinco representantes, donde solo repite la parlamentaria Esperanza Gómez, quien en esta ocasión concurría como cabeza de lista por la circunscripción gaditana en lugar de la sevillana.
La radiografía por territorios confirma que la estabilidad parlamentaria se concentra en provincias como Huelva y Jaén, donde se mantienen casi intactos los bloques de la anterior legislatura y revalidan sus actas consejeras en funciones como Loles López y Catalina García, además de registrarse la entrada del socialista jiennense Francisco Reyes. Por el contrario, la renovación ha sido el denominador común en Sevilla, que incorpora un total de once caras nuevas, y en Granada, marcada por el debut de la consejera Rocío Díaz y la entrada del exalcalde de la capital, Francisco Cuenca. De este modo, la duodécima legislatura se configura como un escenario de relevo generacional y paridad que redibuja el panorama político andaluz.