Si los almerienses hubieran votado el pasado 17 de mayo en las elecciones municipales del mismo modo que lo hicieron en los comicios autonómicos, el Partido Popular habría logrado 18 de los 27 concejales en juego, alcanzando así la mayoría absoluta. Así se desprende de una extrapolación de los datos autonómicos aplicando la Ley d'Hondt al ámbito municipal, un ejercicio que permite visualizar el comportamiento hipotético del voto en la ciudad de Almería.
Según este análisis, el PP habría obtenido 391.133 votos (una cifra que incluye el voto de residentes y la proyección del censo autonómico al municipal), muy por delante del PSOE (20.231), Vox (19.539), Por Andalucía (4.659), Adelante Andalucía (3.615) y Se Acabó la Fiesta (2.383). Aunque el censo real en unas municipales es de 93.017 votantes, la extrapolación mantiene las proporciones de voto de las autonómicas para calcular el reparto de concejales.
Reparto de concejales
La aplicación de la Ley d'Hondt, el sistema electoral que rige tanto las autonómicas como las municipales, arroja el siguiente resultado:
- Partido Popular (PP): 18 concejales
- PSOE: 4 concejales
- Vox: 4 concejales
- Por Andalucía: 1 concejal
Con 18 ediles, el PP supera ampliamente la mayoría absoluta fijada en 14 concejales, lo que le permitiría gobernar en solitario sin necesidad de pactos ni apoyos externos.
Este análisis no es un resultado real, sino una simulación realizada a partir de los datos de las elecciones autonómicas celebradas el 17 de mayo. El objetivo es responder a la pregunta de qué pasaría en el Ayuntamiento de Almería si el comportamiento electoral en unas hipotéticas municipales fuera idéntico al registrado en las autonómicas.
La simulación evidencia que el dominio del PP en las autonómicas se traduciría en una mayoría aún más holgada en el plano municipal, donde el umbral para obtener concejales es más bajo y las listas se cierran por circunscripción única. Ello beneficiaría especialmente a los partidos más votados, como el PP, que acapara los primeros puestos en la división de votos.
Queda la incógnita de cómo se comportarían realmente los almerienses en unas elecciones municipales convocadas en solitario, donde pesan factores locales como candidatos, gestión urbana o problemas de barrio que no se reflejan en los comicios autonómicos.